Ataque en check-in de Latam en Guarulhos plantea dudas sobre protección y compensación de empleadosPor Beatriz
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Un servicio ordinario se convirtió en momentos de violencia en un aeropuerto. En la madrugada del martes 16 de junio, un pasajero inició una agresión física contra empleados de Latam en el Aeropuerto Internacional de Guarulhos, en São Paulo, luego de enojarse con el servicio prestado.
La grabación del incidente, captada en la terminal, muestra a la mujer invadiendo el área de servicio y lanzando golpes a un trabajador. Otros tres empleados que intervinieron para contener al atacante también fueron objeto de violencia.
La publicación de las imágenes en las redes sociales generó interrogantes sobre las consecuencias de un ataque a los empleados en el lugar de trabajo. Comprender si la violencia puede caracterizarse como un accidente de trabajo y qué derechos tiene la víctima, incluida la indemnización.
Según la abogada laboralista Juliana Mendonça, socia de Lara Martins Advogados y especialista en Derecho y Proceso Laboral, la legislación brasileña contempla que las agresiones sufridas en el ejercicio de la actividad profesional pueden tener repercusiones laborales, de seguridad social y de indemnización.
Además, los incidentes de violencia cometidos por clientes, usuarios o terceros pueden tener efectos civiles y penales, dependiendo de las particularidades de cada incidente, agrega Marcel Cordeiro, socio del área de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de Miguel Neto Abogados.
“La principal responsabilidad generalmente recae en el agresor, sin embargo, esto no impide evaluar las posibles obligaciones de la empresa en materia de prevención de riesgos y protección de los empleados”, declara el experto.
Obligaciones de las empresas ante las agresiones a los empleados
Anteriormente, la interpretación jurídica atribuía la responsabilidad exclusiva al agresor, si no tenía relación laboral con la empresa. Juliana Mendonça explica que esta visión jurídica viene sufriendo transformaciones.
El experto aclara que el Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) garantiza a todos los trabajadores el derecho a un ambiente libre de violencia y acoso. Esta regulación también cubre situaciones en las que la agresión es cometida por personas ajenas a la corporación.
Según el abogado, la legislación de seguridad y salud en el trabajo ha avanzado en este aspecto. La Norma Regulatoria No. 1 (NR-1), que trata sobre la gestión de riesgos laborales, ahora exige que las empresas identifiquen y gestionen los riesgos psicosociales asociados al trabajo, incluidos los casos de violencia y acoso.
Los momentos posteriores a un incidente de violencia son cruciales para proteger al trabajador y preservar las pruebas. El abogado enfatiza que la prioridad debe ser garantizar el apoyo a la víctima, que incluye atención médica inmediata y, de ser necesario, apoyo psicológico.
La empresa también es responsable de almacenar las grabaciones de las cámaras de seguridad, documentar internamente lo sucedido, identificar posibles testigos y cooperar con las autoridades encargadas de la investigación. En lugares que cuentan con equipos de seguridad, la recomendación es actuar con prontitud para controlar la situación e identificar al atacante.
Otra obligación crucial es la emisión del Informe de Accidente de Trabajo (CAT).
“El CAT es fundamental para garantizar el reconocimiento de los derechos de seguridad social del trabajador. La no emisión de este documento puede provocar pérdidas tanto para la empresa como para la persona agredida”, explica el abogado.
Marcel Cordeiro destaca que el CAT debe ser emitido antes del primer día hábil posterior al siniestro, siempre y cuando el siniestro constituya un accidente de trabajo. Además del registro formal, la empresa deberá implementar acciones encaminadas a la seguridad y salud de los trabajadores, como la derivación para seguimiento médico y psicológico, en caso de ser necesario.
“También podría haber responsabilidad si la empresa, tras el incidente, no ofrece un apoyo mínimo al trabajador”, afirma el abogado.
Análisis de la responsabilidad por agresión en el lugar de trabajo
La abogada Juliana Mendonça destaca que la culpabilidad del agresor no exime automáticamente a la empresa de responsabilidad.
“El agresor puede ser considerado penalmente responsable, principalmente por lesiones corporales, si se demuestra la violación de la integridad física o de la salud de las víctimas. Los trabajadores también pueden solicitar una indemnización civil, que incluya daños morales y materiales y gastos médicos comprobados”, explica Marcel Cordeiro.
Al mismo tiempo, el Tribunal Laboral puede investigar si la empresa fue negligente en su deber de proteger a sus empleados. Los expertos afirman que determinadas actividades laborales exponen a los profesionales a situaciones conflictivas que son predecibles.
Esto se aplica, por ejemplo, a aeropuertos en escenarios de retrasos o cancelaciones de vuelos, hospitales en periodos de alta demanda, sucursales bancarias y transporte público, entre otros entornos de alta tensión.
En estos contextos, la evaluación de la responsabilidad suele considerar varios factores. Entre ellos: la existencia de equipos de seguridad disponibles, si los empleados recibieron la formación adecuada, la presencia de protocolos para gestionar situaciones de crisis y si la empresa ya era consciente de riesgos similares.
Según Juliana, estas cuestiones son decisivas para evaluar la posible responsabilidad del empleador. “La responsabilidad del agresor no excluye automáticamente la de la empresa, pudiendo haber responsabilidad compartida”, explica.
Situaciones en las que la empresa es corresponsable de actos de violencia
Según los expertos, algunas circunstancias tienden a llamar la atención del Tribunal Laboral.
Uno de los casos se da cuando la empresa era consciente de un riesgo previsible y, aun así, no tomó las medidas adecuadas para mitigar dicho peligro.
Otra hipótesis involucra actividades que, por su propia naturaleza, exponen a los empleados a escenarios frecuentes de tensión y conflicto.
También se examinan casos en los que los trabajadores estuvieron expuestos a una condición de vulnerabilidad o cuando existieron antecedentes de sucesos similares que no fueron resueltos efectivamente.
Según Juliana Mendonça, el análisis de la responsabilidad no se limita al acto de agresión en sí, sino que abarca toda la estructura de protección ofrecida al trabajador por la empresa.
Marcel Cordeiro presenta una valoración similar, afirmando que la violencia perpetrada por terceros no establece automáticamente responsabilidad para el empleador.
Según el abogado, la responsabilidad puede surgir en escenarios en los que existan antecedentes de incidentes similares, ausencia de protocolos mínimos de seguridad, falta de formación del equipo, retraso injustificado en la intervención o que el trabajador quede en una situación de riesgo que podría haberse evitado.
También pueden surgir dudas si la empresa no ofrece el apoyo adecuado tras el incidente, no registra correctamente la agresión o no implementa medidas para preservar la salud física y psicológica de los empleados.
Por tanto, la agresión de terceros no genera automáticamente responsabilidad de la empresa, pero no la exime de ser considerada responsable en los casos de omisión o incumplimiento de su deber de protección.

Posibles implicaciones para Latam tras incidente en aeropuerto
Según el análisis de los expertos, es prematuro determinar la responsabilidad de la aerolínea por lo sucedido. Esta definición dependerá de una investigación rigurosa de los hechos, las pruebas presentadas y todas las circunstancias que rodearon el servicio. Sin embargo, un factor específico puede adquirir relevancia.
La propia Latam confirmó que los ataques ocurrieron durante una contingencia operativa. Según Juliana Mendonça, situaciones de este tipo tienden a aumentar el nivel de estrés tanto entre los pasajeros como entre los equipos de atención al cliente.
“Esta es una situación que hacía previsible y esperable la existencia de un ambiente de alta tensión en el service desk”, señala el abogado.
El experto subraya que esto no implica una responsabilidad automática para la empresa. Será fundamental evaluar qué medidas de protección se implementaron y cómo actuó la empresa antes y después del incidente.
Para Marcel Cordeiro, el análisis debe considerar también la existencia de mecanismos adecuados de prevención y respuesta ante escenarios de conflicto.
Factores como la predicción de riesgos, el tiempo de reacción y el apoyo brindado a los empleados tras el incidente suelen tenerse en cuenta en posibles procedimientos judiciales, explica el abogado.
Tipos de indemnización a las víctimas de agresión laboral
Un ataque puede dar lugar a diferentes tipos de compensación. Juliana Mendonça explica que los daños materiales incluyen gastos médicos, psicológicos, odontológicos, costos de medicamentos y otros gastos asociados al tratamiento necesario.
También es posible reclamar daños morales en situaciones que impliquen sufrimiento, humillación, miedo o gran angustia emocional.
Marcel Cordeiro añade que la indemnización puede cubrir diferentes categorías de daños que estén probados. Cuando la violencia tiene consecuencias permanentes, pueden surgir reclamaciones de indemnización por daños estéticos. Si se produce una reducción de la capacidad laboral, la víctima puede tener derecho a una pensión mensual.
“En el ámbito laboral, el trabajador víctima puede reclamar daños materiales, estéticos, además de la pensión de invalidez”, confirma Juliana Mendonça.
Pasos esenciales para los trabajadores tras sufrir un ataque
La recomendación de los expertos es presentar una denuncia policial lo antes posible y buscar atención médica, incluso si las lesiones parecen superficiales.
Es de gran importancia conservar informes, recetas, certificados, comprobantes de gastos y cualquier otro documento relacionado con el tratamiento.
Según Juliana Mendonça, la víctima debe buscar identificar testigos, solicitar la preservación de imágenes de seguridad y exigir la emisión del CAT, si la agresión está vinculada al trabajo.
Cuantas más pruebas se recopilen, más fácil será el proceso para demostrar la ocurrencia de la agresión y sus consecuencias.
Marcel Cordeiro destaca que la documentación completa del caso es crucial tanto para las investigaciones penales como para el reconocimiento de los derechos laborales y de seguridad social.
En el caso de los empleados de Latam, la investigación tendrá como objetivo esclarecer la responsabilidad del pasajero. Por otro lado, cualquier discusión en el ámbito laboral dependerá del análisis de las circunstancias del servicio y de las medidas adoptadas por la empresa.















