La epidemia de ébola en el Congo y Uganda es la peor de la historia: los casos aumentan un 40% en una semana
El brote de la enfermedad causada por el virus Bundibugyo en el este de la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda ha registrado ya más de 200 muertes en sólo un mes y está considerado el peor jamás documentado para esta variante. Las estimaciones indican que hasta 35.000 personas pueden haber estado expuestas, según datos publicados por el Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC) el jueves 18 de junio.
Hasta la fecha se han confirmado 894 casos, una cifra que triplica el anterior brote registrado en Uganda en 2000, cuando hubo 281 contagios. El epidemiólogo Wessam Mankoula, de Africa CDC, destacó el crecimiento acelerado de la enfermedad.
La tasa de contaminación ha aumentado un 38% en la última semana y la enfermedad se ha extendido por 32 regiones sanitarias del este del Congo. Las autoridades esperan que el número total de personas infectadas siga aumentando en las próximas semanas.
Número récord de casos y el reciente aumento de la enfermedad
Este es el tercer brote conocido causado por el virus Bundibugyo, para el que no existen vacunas ni tratamientos aprobados. A diferencia de la cepa Zaire, que es más común y cuenta con una vacuna disponible, Bundibugyo dificulta especialmente el control de la epidemia. La mayoría de los dieciséis brotes anteriores en el Congo se han relacionado con la variante Zaire.
Más del 90% de los casos se concentran en la provincia de Ituri, en el este del país. También se identificaron contaminaciones en las provincias vecinas de Kivu del Norte y Kivu del Sur. El virus cruzó la frontera hacia Uganda, donde 19 personas resultaron infectadas y dos murieron.

Identificación del virus y su expansión regional
El rastreo de contactos de los infectados enfrenta importantes obstáculos debido al aislamiento geográfico y la inestabilidad en la provincia de Ituri. Mankoula explicó que, por cada 800 casos confirmados, sería necesario vigilar entre 17.000 y 35.000 contactos potenciales. Hasta el momento, alrededor de cuatro mil personas han sido identificadas y están siendo evaluadas, lo que representa menos del 15% del total estimado.
Dificultades en el rastreo de contactos en zonas de conflicto
Casi un millón de personas han sido desplazadas en la región por años de conflicto, según la oficina humanitaria de la ONU. La población se desplaza constantemente para escapar de los ataques, lo que dificulta el seguimiento. Ituri tiene bosques densos, carreteras en mal estado y comunidades aisladas a las que se necesitan días para acceder. Miles de mineros que viajan por la zona rica en minerales también complican las labores de vigilancia.
Financiación y recursos insuficientes para contener la crisis
De los casi 900 millones de dólares prometidos para combatir la epidemia, sólo 90 millones fueron liberados. El CDC de África calcula la necesidad de 540 profesionales para la respuesta, pero actualmente sólo cuenta con 84. Mankoula pidió una rápida implementación de los compromisos financieros y un seguimiento riguroso para que las promesas se conviertan en recursos reales.
La declaración de Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional por parte de la OMS y de Emergencia de Seguridad Continental por parte de los CDC de África refuerza la urgencia de una respuesta coordinada en la región.
















