Acusaciones de racismo: Bastian Schweinsteiger califica las tácticas de Costa de Marfil de fútbol salvaje
El ex jugador de la selección alemana Bastian Schweinsteiger está en el centro de una polémica después de haber sido acusado de utilizar estereotipos racistas al describir a la selección de Costa de Marfil, rival de Alemania en un reciente partido del Mundial el pasado sábado (20/06).
Como comentarista de la emisora pública alemana ARD, el alemán declaró que los atletas marfileños practican “fútbol africano”, calificándolo de “poco ortodoxo”, “un poco salvaje” y, en ciertos momentos, “no tan centrado en la táctica”.
La palabra original utilizada por Schweinsteiger en alemán era “salvaje”, que puede traducirse como “salvaje” al portugués, pero también engloba connotaciones más amplias o informales como rebelión, irreverencia o falta de control.
El campeón del mundo de 2014 incluso afirmó que la selección alemana debería prepararse para un partido que sería “a veces impredecible”.
Hasta el momento, el excentrocampista de clubes como Bayern Munich y Manchester United no se ha pronunciado públicamente sobre lo sucedido.
El debate sobre las raíces coloniales en los discursos de Schweinsteiger
Las declaraciones de Schweinsteiger provocaron una serie de manifestaciones en las redes sociales y en la prensa tradicional alemana, con críticas que lo acusan de reforzar clichés racistas y coloniales, que tienden a reducir a los individuos negros a supuestas cualidades físicas, ignorando sus capacidades intelectuales.
El periodista negro alemán Philipp Awounou, en un texto para la revista Spiegel, afirmó que las caracterizaciones de “salvaje” e “impredecible” conllevan estereotipos con raíces racistas y coloniales, anteriores al fútbol mismo. Detalló que, históricamente, los individuos negros afrodescendientes han sido estigmatizados como incivilizados, no estandarizados e incluso peligrosos, revelando la persistencia de un prejuicio que continúa moldeando los discursos en el deporte contemporáneo y requiere una vigilancia constante.
A su vez, el creador de contenidos deportivos Patrick Schnitzler destacó investigaciones académicas recientes que indican una mayor propensión de comentaristas y aficionados a enfatizar los atributos físicos de los jugadores negros, en comparación con los atletas no negros.
“Aprendemos estos estereotipos porque crecemos en una sociedad que los reproduce”, dijo a sus más de 50.000 seguidores de Instagram. “Schweinsteiger también. Tú y yo también”.
Awounou, que opta por no etiquetar directamente a Schweinsteiger como racista, argumentó que los comentarios del exjugador “reflejan la opinión de muchos aficionados y expertos del fútbol alemán”.

Sólida presentación táctica de Costa de Marfil en el partido
Los pronósticos del comentarista de ARD no se confirmaron durante todo el partido del sábado.
Especialmente durante la fase inicial, la selección de Costa de Marfil demostró una sólida organización táctica contra Alemania. El equipo dirigido por Julian Nagelsmann se vio obligado a explorar los costados del campo y limitarse a centros y tiros lejanos.
Esta actuación no es una sorpresa, dado que Costa de Marfil tuvo una exitosa campaña de clasificación para la Copa del Mundo y la mayoría de sus jugadores ya juegan en clubes importantes de Europa. La selección africana creó peligro con los contraataques y abrió el marcador con el capitán Franck Kessié, tras una bonita jugada de Yan Diomande, delantero del RB Leipzig codiciado por otros clubes. Aun así, Alemania logró ganar 2-1.
Después del partido, Schweinsteiger comentó en sus redes sociales: “Costa de Marfil fue el rival difícil que esperábamos y demostró su calidad técnica y física”.
Awounou, en su columna en el Spiegel, concluye: “Si tuviera que decidir, diría que el equipo más ‘salvaje’ en este partido éramos nosotros: los alemanes”, sugiriendo que el atleta menos “ortodoxo” en el campo, notable por su fuerza física y técnica, no era el marfileño, sino Felix Nmecha.
“Un alemán. Un jugador negro. Con raíces nigerianas. Nacido en Hamburgo. Creció y se formó en Inglaterra. ¿Qué nos dice eso?”, preguntó Awounou. “Que nuestro mundo, y con él el fútbol, se ha vuelto demasiado global para determinar cualidades basadas en el continente de origen o el color de la piel”.
















