Operación internacional revela uso de cocaína líquida en madera en Brasil con historia vinculada a Pablo Escobar desde los años 1970
La técnica de ocultar cocaína en forma líquida, que se destaca como una de las mayores incautaciones en la historia de Brasil y la segunda a nivel mundial, ya había sido utilizada durante décadas por organizaciones criminales, incluidos grupos vinculados a Pablo Escobar. El método se utiliza para eludir la inspección.
Una amplia operación internacional, realizada el domingo (21), unió a Brasil, Estados Unidos y Bolivia para desmantelar un esquema de transporte de drogas en cargamentos de madera. La investigación implicó el seguimiento de camiones en zonas fronterizas, culminando con la interceptación de los vehículos. En la acción participaron la Hacienda Federal, la Policía Federal y el Ejército de Brasil, con el apoyo de autoridades estadounidenses y la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) de Bolivia.
Para Carlos Roberto Benjoino da Silva, maestro en historia, esta estrategia no es nueva y está en línea con la lógica histórica del tráfico internacional. Detalla que el proceso implica crear un cargamento legítimo, como por ejemplo madera, para ocultar la droga, que luego es cubierta de sustancias que dificultan su detección.
El experto explica que los grandes traficantes ya utilizaban este tipo de métodos entre los años 1970 y 1990. La esencia era siempre la misma: camuflar la droga en cargas comunes para evitar la inspección. El principio fundamental, según él, es mezclar siempre lo que es ilícito con algo que parece completamente legal.
Detalles sobre la técnica de camuflaje de la droga.
La “cocaína líquida” representa uno de los métodos más ingeniosos que utilizan las facciones criminales para intentar escapar de la vigilancia, como explica el profesor de química Marciano Simões de Souza. Por lo general, la técnica consiste en diluir el narcótico en disolventes específicos y luego impregnarlo en materiales de transporte, como grandes volúmenes de madera.
El profesor de química reitera que no se trata de una innovación reciente. La cocaína tiene la capacidad de disolverse en varios tipos de disolventes, entre ellos etanol, aceites e incluso ciertos líquidos alimentarios, como se ha observado en casos relacionados con la leche y otras sustancias.
Las proyecciones de los investigadores indican que entre el 10% y el 20% del peso total de la madera corresponde a cocaína. De confirmarse esta estimación, el cargamento podría contener entre 20 y 50 toneladas de droga, volumen que sólo se precisará una vez que la sustancia haya sido extraída por completo del material incautado.
En el análisis del profesor, la elección del disolvente es crucial para el éxito del proceso. La sustancia ideal debe permitir una alta concentración del fármaco en un volumen reducido, optimizando el transporte y la discreción de operación.
Señala que, si el disolvente utilizado no es el adecuado, los traficantes no podrán transportar una cantidad importante de droga. Además, es probable que la estructura física de la madera se vea alterada, ya que, naturalmente, no tendría la porosidad suficiente para absorber tal volumen. Por tanto, es posible que la madera se someta a tratamientos específicos, como secados intensos o procesos mecánicos, para aumentar su capacidad de absorción.
El profesor explica que la metodología para ocultar la cocaína líquida se basa en una propiedad química del clorhidrato de cocaína, una sal que es soluble en agua, etanol y otros solventes polares. Esta característica permite disolver el fármaco en diferentes líquidos, adaptándose a la estrategia de transporte. Añade que la elección del disolvente está directamente influenciada por el tipo de material que se utilizará como disfraz de la droga.
Es probable que, en el caso de la madera, se utilizara agua para disolver la cocaína. Para su posterior remoción se debe emplear un método de lavado, buscando extraer la mayor cantidad posible de droga del material, según informó el especialista.
La Policía Federal, por su parte, no reveló detalles sobre el procedimiento que se utilizará para extraer la droga. El material incautado fue enviado para peritaje.
Según Marciano, la metodología no interfiere con la comercialización del producto. El proceso permite transportar el medicamento en su forma diluida y posteriormente recuperarlo en el destino final para su uso o venta.
Después del transporte, los delincuentes evaporan el disolvente y lo que queda es clorhidrato de cocaína en un estado de considerable pureza, afirma el experto en química.
Dada la complejidad del método, el profesor de química señala que la identificación de estas cargas aún depende de investigaciones previas u operaciones de inteligencia. La sofisticación involucrada requiere un trabajo de investigación profundo para detectarla.
El experto comenta que estos disolventes pueden ser prácticamente inodoros, lo que complica aún más su identificación durante las inspecciones de rutina. Generalmente este tipo de carga sólo se descubre cuando existe un seguimiento previo o un informe específico. De lo contrario, la detección es extremadamente difícil.
La influencia de Pablo Escobar y la evolución de la trata
Pablo Escobar no fue el inventor del método de la cocaína líquida, pero mejoró significativamente esta práctica durante el período de mayor poder del cartel de Medellín.
Para el maestro de la historia, este tipo de técnicas es una adaptación de métodos ya utilizados por el narcotráfico en épocas pasadas, y su aplicación continúa en distintos escenarios a lo largo del tiempo. Reafirma que Pablo Escobar no creó el método, pero contribuyó a su sofisticación en el apogeo de su organización criminal.
Carlos Roberto detalla que Escobar, aunque no creó el método, lo potenció. En el ejemplo de la madera, esta sustancia contribuyó a dificultar la detección por parte de los perros rastreadores, haciendo la técnica más eficaz y compleja en su momento.
Para el historiador Carlos Roberto, la reciente operación es un claro indicio de cómo el narcotráfico persiste en adaptar sus viejas estrategias a las nuevas rutas y tecnologías disponibles.
El profesor concluye que la esencia de la estrategia básica permanece inalterada; Lo que evoluciona es el grado de sofisticación y la capacidad de colaboración entre diferentes países para combatir esta forma de delito.
Esfuerzos conjuntos para combatir el narcotráfico entre naciones
Una articulación de cooperación internacional, que involucra a Brasil, Estados Unidos y Bolivia, fue crucial para que las autoridades identificaran el esquema de tráfico que utilizaba cargas de madera para ocultar cocaína líquida. El intercambio de información permitió el seguimiento de los camiones en la frontera, resultando en la incautación de los vehículos.
En la operación participaron agentes de la Hacienda Federal en colaboración con la Policía Federal y el Ejército brasileño, además del apoyo de autoridades estadounidenses y de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN). El IRS informó que esta podría ser la mayor incautación de cocaína en la historia de Brasil y la segunda más grande jamás registrada a nivel mundial.
El Gobierno Federal aclaró que la acción conjunta era viable porque el operativo se desarrolló en un Área de Control Integrado (ACI). En estos lugares, los países comparten procedimientos de inspección fronteriza y tienen autorización para actuar entre sí. La madera transportada es de especies de lentisco y cedro, comúnmente utilizadas en la producción de muebles.
La Hacienda Federal, sin embargo, indicó que el cargamento de madera que contenía cocaína líquida había sido declarado periódicamente a través del Portal de Comercio Exterior. Actualmente, la Policía Federal investiga si las empresas de transporte estuvieron involucradas en la trama criminal o si hubo alguna manipulación del envío después de su documentación.
Detalles operativos de la interceptación de carga.
En total, ocho camiones fueron interceptados: cuatro en la ciudad de Corumbá, en Mato Grosso do Sul, y otros cuatro en Cáceres, Mato Grosso. Las pruebas preliminares confirmaron la presencia de cocaína en la carga de madera, pero aún se realizan las investigaciones para determinar la cantidad exacta de la droga.
Con base en hechos similares, los investigadores estiman que la cocaína puede representar entre el 10% y el 20% del peso de la madera. De confirmarse esta proyección, el cargamento podría contener entre 20 y 50 toneladas de droga, cifra que se determinará con precisión sólo después de extraer la droga del material incautado.
Videos y fotografías enviadas a medios de prensa regionales registran el momento de la incautación. Las imágenes muestran a los agentes utilizando perros rastreadores para identificar la presencia de la droga y, posteriormente, perforando la madera para recolectar muestras para pruebas preliminares.
Caso similar de incautación en Chile con misma metodología
El 6 de junio, la Aduana de Chile incautó 100 toneladas de cocaína procedente de Bolivia, utilizando exactamente el mismo esquema detectado por las autoridades brasileñas este domingo: cocaína líquida mezclada con madera. Esta interceptación chilena constituyó la mayor incautación jamás registrada en el país.
La información compartida por Estados Unidos sugiere que las dos grandes incautaciones, tanto en Chile como en Brasil, están interconectadas y se originan en el mismo punto de producción en Bolivia.
















