Tom Hanks detalla su condición para volver a poner voz a Woody en una posible Toy Story y evalúa el uso de la IA
Tom Hanks, el reconocido actor de 69 años que prestó su voz al icónico personaje Woody en todas las producciones de la franquicia “Toy Story”, anunció recientemente cuál sería su única condición para retomar el papel en el futuro. El premiado artista explicó que su regreso a una nueva animación sólo estaría justificado si la trama presentara un tema profundo y de significativa importancia.
En unas declaraciones a Entertainment Weekly, Hanks enfatizó la necesidad de calidad: “Si se produce un nuevo ‘Toy Story’, es crucial que tenga un valor intrínseco significativo”. La estrella, que ya ganó un Oscar, consideró la importancia de tener una justificación artística sólida para desarrollar otra película de la saga “Toy Story”, independientemente del enorme retorno financiero que la marca pueda generar.
“Es fundamental que sea excelente”, afirmó. “La historia debería explorar un tema nuevo, no limitarse a prolongar la franquicia sólo por el atractivo del nombre. Si bien es innegable que es una empresa corporativa gigante, si el resultado final no es bueno, innovador y fresco, no veo ninguna razón para que exista”.

Además, Tom Hanks consideró que el equipo de Pixar podría eventualmente recrear su voz usando tecnología de inteligencia artificial (IA) si no estuviera disponible o decidiera no participar en una futura producción. “El envejecimiento es un proceso inevitable”, enfatizó Hanks. Planteó la cuestión de la viabilidad de construir una versión digital de su actuación, citando que “cada grabación de voz realizada para ‘Toy Story’ se almacena en formato digital, lo que permite la creación de cualquier diálogo deseado”. Sin embargo, el actor expresó que la perspectiva de que su voz sea replicada digitalmente es algo que le parece “aterrador”.
Escenario de un nuevo capítulo de animación.
La trama de una potencial “Toy Story 5”, que ha sido objeto de discusiones y especulaciones sobre su trama, presenta una situación de crisis para los personajes. En él, los famosos juguetes se encuentran en una época convulsa, sintiéndose reemplazados por Bonnie, de ocho años, que ahora muestra un mayor interés por los dispositivos electrónicos. Este cambio de atención de la niña, que busca una mayor interacción con sus compañeros humanos, genera notable malestar entre los protagonistas, que se sienten ignorados.
















