Intenso terremoto de magnitud 6,9 golpea la región costera de la principal isla de Honshu en Japón, eliminando el riesgo de tsunami
La ciudad de Iwate, situada en la costa este de la isla japonesa de Honshu, fue sacudida el miércoles por la noche (24) por un fuerte terremoto de magnitud 6,9. Sin embargo, el Centro Sismológico Euromediterráneo descartó la necesidad de emitir una alerta de tsunami para la región afectada.
El epicentro del temblor, que se produjo en el noreste del archipiélago, se situó en el océano, cerca de la isla principal de Honshu, a unos 50 kilómetros de profundidad. Hasta el momento no se han reportado heridos ni víctimas mortales como consecuencia del incidente.
En la prefectura de Aomori, el terremoto se percibió con una intensidad clasificada como 6+ en la escala sísmica local. Este nivel significa que es prácticamente imposible estar de pie o moverse sin tener que gatear, lo que indica un shock considerable.
En un evento casi simultáneo, el continente sudamericano fue testigo de otros dos terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, ocurridos en Venezuela. Estos temblores, a su vez, desencadenaron una advertencia de maremoto para lugares del Caribe como Puerto Rico, Aruba y las Islas Vírgenes de Estados Unidos.
Tohoku, empresa responsable de la distribución de energía en la región, informó que sus centrales nucleares de Onagawa e Higashidori no sufrieron daños tras el terremoto. Al mismo tiempo, East Japan Railway, un operador de transporte ferroviario, suspendió temporalmente algunos servicios, incluidas las rutas del tren bala Tohoku Shinkansen.
La ocurrencia de terremotos es una realidad frecuente en Japón, que se encuentra entre las naciones con mayor actividad sísmica global. El archipiélago está situado en el llamado “Cinturón de Fuego del Pacífico”, una zona de intensa actividad tectónica, y registra aproximadamente una quinta parte de todos los terremotos de magnitud 6 o superior en el planeta.
Con una población de 125 millones de habitantes, el país del archipiélago sufre anualmente cientos de sacudidas sísmicas, lo que reitera su condición de zona de alta inestabilidad geológica.
















