La selección brasileña puede tener un inédito trío de Flamengo como titulares en un partido del Mundial, repitiendo 1986
El choque previsto con Escocia, válido para el Mundial, podría restablecer una conquista histórica para la selección brasileña, algo que no ocurría desde hace cuarenta años. La posibilidad es que tres jugadores de un mismo club de Brasil sean titulares en un partido del Mundial. El precedente más reciente de esta configuración se remonta al Mundial de 1986, cuando la selección nacional incluía a tres deportistas del Corinthians.
El club Flamengo se encuentra a punto de lograr una hazaña notable, ausente del equipo Amarelinha durante cuatro décadas. En el crucial choque de este miércoles contra Escocia, en la última jornada de la fase de grupos, el técnico Carlo Ancelotti tiene la opción de elegir a tres deportistas de la selección de Río entre los titulares. La delegación brasileña tiene cuatro representantes de Mengão: Danilo, Alex Sandro, Léo Pereira y Lucas Paquetá.
La probabilidad de que un trío del Flamengo empiece a jugar
La participación de los jugadores del Flamengo en la formación inicial se ha observado con mayor frecuencia a lo largo del campeonato. Lucas Paquetá, por ejemplo, estuvo en el campo desde el pitido inicial en los dos primeros duelos. Fue el único representante del club que jugó en el empate 1-1 contra Marruecos y más tarde se unió a Danilo en el lateral derecho en la victoria por 3-0 contra Haití.
La consecución de esta hazaña para Mengão depende del lateral izquierdo. Con Douglas Santos sancionado por acumulación de tarjetas amarillas, Alex Sandro se perfila como la opción más probable para el puesto de cara al choque contra Escocia. De confirmarse este cambio en la alineación, Brasil contará con tres jugadores rojinegros en el campo desde el inicio, considerando que Danilo también es una fuerte opción en las elecciones de Ancelotti.
Perspectivas para la formación inicial con deportistas de Flamengo
La última aparición de este tipo de alineación se remonta al Mundial de México, en 1986. En esa edición, el Sport Club Corinthians Paulista aportó tres jugadores esenciales que fueron titulares en los dos primeros partidos de Brasil en la fase de grupos, en las victorias sobre España y Argelia: el portero Carlos, el lateral derecho Edson Boaro y el delantero Casagrande.
Ancelotti, que ya destaca como el primer técnico europeo en dirigir a la selección brasileña en un Mundial, enumeró en su convocatoria a siete deportistas que militan en el fútbol del país. Además de los cuatro representantes del Flamengo, la lista de convocados incluye nombres como Neymar (Santos), el centrocampista Danilo (Botafogo) y el portero Weverton (Grêmio).
Esta importante presencia de jugadores que juegan en la escena nacional contrasta con la tendencia de “europeización” observada en la selección brasileña en las últimas décadas. A modo de ejemplo, el equipo para la Copa del Mundo de 2006 incluía sólo dos atletas del Brasileirão. En los Mundiales posteriores, este patrón de baja representación persistió, con tres jugadores en 2010, cuatro en 2014 y 2018, y tres nuevamente en 2022.
La última vez que los deportistas que jugaban fuera del país no fueron mayoría ocurrió en la victoriosa campaña de 2002. Ese año, el técnico Felipão convocó a doce jugadores que militaban en clubes brasileños, cinco del Corinthians y tres del São Paulo. A pesar de esta sólida base nacional, el equipo pentacampeón nunca ha iniciado un partido con tres representantes de un solo club en el campo.
















