¿Cómo se mide un terremoto? Descubre la ciencia detrás de la medición y reflejos del terremoto en Venezuela
Evaluar la fuerza de un terremoto presenta importantes desafíos, ya que estos eventos ocurren repentinamente y pueden impactar varias regiones del planeta simultáneamente.
Un terremoto ocurre cuando la corteza terrestre se mueve repentinamente, liberando energía a través de ondas sísmicas y temblores que pueden ser percibidos por personas, edificios e infraestructuras.
Las ondas sísmicas y otros elementos vinculados al movimiento del suelo son cruciales para determinar la magnitud de un terremoto, medida en una escala que llega al número 10 y es la más adoptada para describir estos fenómenos.
La intensidad de un terremoto se refiere a su fuerza en un lugar determinado, cuantificada mediante una escala que utiliza números romanos para categorizar los efectos en función de los daños observados y las observaciones realizadas por la población.
Entiende cómo se calcula la fuerza de un temblor con la escala de momentos
Para determinar el tamaño y la energía liberada por los terremotos, los científicos utilizan predominantemente la “escala de magnitud de momento”, considerada más precisa que la antigua “escala de Richter”, según información del Servicio Geológico de Estados Unidos. Elegir esta metodología más precisa es fundamental, especialmente en eventos de gran escala como el registrado en Venezuela, donde una comprensión exacta de la energía liberada es vital para evaluar los impactos.
Esta escala de magnitud de momento se basa en el “momento sísmico” del temblor, que engloba el desplazamiento de la corteza terrestre, la extensión del área a lo largo de la falla geológica y la resistencia necesaria para superar la fricción en el lugar, además de las ondas sísmicas generadas por el movimiento.
En consecuencia, la magnitud del momento será mayor cuanto mayor sea la fricción y mayor el desplazamiento en una mayor distancia.

Los sismógrafos son los instrumentos que se utilizan para registrar las ondas sísmicas; Operan con un péndulo conectado a un resorte que se mueve en respuesta al temblor del suelo, produciendo un registro gráfico conocido como sismograma.
La clasificación de las magnitudes se realiza en hasta diez niveles numéricos, y cada aumento de un número entero en la escala supone una liberación de energía 32 veces mayor, poniendo de relieve el poder exponencial de estos fenómenos.
Análisis de impactos locales: la escala de Mercalli Modificada
La intensidad de un terremoto se evalúa utilizando la “Escala de Mercalli Modificada” de intensidad, también conocida por las siglas MMI.
Esta herramienta mide la potencia del terremoto en puntos específicos alrededor del epicentro, el área de la superficie de la Tierra ubicada directamente sobre el punto subterráneo de origen del terremoto.
La escala MMI utiliza números romanos para definir la intensidad de un temblor, basándose en evaluaciones de daños estructurales e informes de observadores. En Venezuela, el terremoto elevó el número de muertos a 188 y provocó la destrucción o daños a 250 edificios.
Avanza en el recuento de víctimas y daños tras el terremoto en Venezuela
Los dos intensos terremotos que azotaron Venezuela el miércoles (24) causaron 188 muertos y 1.520 heridos, y se espera que estas cifras crezcan debido a la enorme magnitud de la devastación.
Ciudades venezolanas como Caracas vieron derrumbarse edificios y casas enteras. Los equipos de rescate trabajaban activamente este jueves por la mañana (25) buscando supervivientes entre los escombros.
El segundo temblor, con una magnitud de 7,5, representa el temblor más poderoso que ha afectado a Venezuela en más de un siglo. La colosal fuerza de este evento, medida en la escala de magnitud de momento, subraya la enorme energía liberada, que puede ser hasta 32 veces mayor con cada incremento en la escala.
En respuesta a la calamidad, la presidenta venezolana, Delcy Rodríguez, declaró el estado de emergencia en el país. Itamaraty informó que no hay registros de ciudadanos brasileños afectados.
Brasil, Estados Unidos y países europeos se movilizaron y enviaron equipos de rescate para ayudar a la nación. El temblor también se notó en localidades del norte de Brasil, incluidas Manaos y Belém.
















