En entrevista, Sarah Shahi revela su intensa atracción por James Gandolfini durante la grabación de una escena de sexo en Los Soprano
En una reciente revelación que llamó la atención de los fanáticos de la televisión, la actriz Sarah Shahi compartió detalles sobre su breve pero impactante aparición en la aclamada serie “Los Soprano”. Durante una entrevista con el podcast The Bossicks, Shahi recordó una escena muy intensa con el fallecido protagonista James Gandolfini, quien interpretó a Tony Soprano.
La aparición de Sarah Shahi ocurrió en el episodio número 18 de la sexta temporada, titulado “Kennedy y Heidi”, mostrado originalmente en 2007. En la trama, interpretó a Sonya, una bailarina y estudiante universitaria de Las Vegas, quien tuvo una relación sentimental primero con Christopher Moltisanti, el personaje de Michael Imperioli, y luego con el propio Tony Soprano. La actriz detalló que su papel consistía en ser la mujer por la que Tony viajó a Las Vegas para anunciar la muerte de Christopher.
Preguntada por la presentadora Lauryn sobre la naturaleza de su relación con el personaje de Gandolfini, Sarah Shahi confirmó sin dudar la existencia de una escena de sexo completa entre ellos. La actriz se deshizo en elogios, llegando incluso a declarar: “Uno de los mejores besos que he recibido, debo decir”, en referencia a su experiencia con James Gandolfini.
La artista continuó contando los momentos detrás de las cámaras, explicando cómo surgió una atracción inesperada con su coprotagonista. Inicialmente, Shahi ponderó la posibilidad de sentirse excitado por un hombre de 47 años con las características físicas de Gandolfini en ese momento. Sin embargo, rápidamente admitió que la química en el escenario fue sorprendente y poderosa: “¡Vaya, funcionó, mucho!”, exclamó.
Shahi destacó que James Gandolfini fue un actor metódico, sumergiéndose profundamente en sus personajes y el guión. Ejemplificó esta dedicación al recordar las escenas en las que sus personajes consumían hongos, mencionando que el actor solicitaba atrezzo con condimentos intensos, como pimienta, para provocar una reacción auténtica al comer la comida. Esta dedicación al realismo no solo benefició su propia actuación, sino que también creó un ambiente de profunda inmersión para sus compañeros de reparto, haciendo que las interacciones sean más genuinas e impactantes.

La grabación de las partes más íntimas de la escena fue tan fluida y orgánica que la actriz reveló un detalle curioso: incluso después de que el equipo técnico gritara “corten”, ella y Gandolfini continuaron besándose. “Hicimos esto tres, cuatro veces, y cada vez que gritaban ‘corten’, seguíamos besándonos como el infierno”, dijo Shahi, resaltando la intensidad y naturalidad del momento.
En otra parte de la entrevista, Sarah Shahi expresó su admiración por Gandolfini, fallecido prematuramente en Roma, el 19 de junio de 2013, a la edad de 51 años, víctima de un infarto. Pese a reconocer que era un “hombre muy problemático”, Shahi destacó el cariño y estima que el equipo de producción tenía por el actor, destacando su increíble carácter.
Para ilustrar la personalidad cariñosa de James Gandolfini, la actriz compartió una historia sobre el primer día de filmación del episodio cuando él no apareció. Al regresar a su hotel, Sarah Shahi encontró un ramo de rosas enviado por él, acompañado de una sencilla nota. El mensaje decía: “Perdón por lo de hoy. No te pongas nervioso porque apesto. Con amor, el gordito”.
















