La Agencia Espacial Europea (ESA) publica una fotografía sin precedentes del corazón de la Vía Láctea con 60 millones de estrellas de Euclides
La Agencia Espacial Europea (ESA) reveló el pasado martes (24) la fotografía más completa y clara jamás realizada del núcleo de la Vía Láctea en el espectro visible.
Esta imagen, captada por el telescopio espacial Euclid, presenta una impresionante concentración de más de 60 millones de estrellas en la zona conocida como bulbo galáctico, el sector más luminoso y central de nuestra galaxia, que incluye también nebulosas y varios agrupamientos estelares.
La composición fotográfica fue creada en marzo de 2025, luego de aproximadamente 26 horas de seguimiento, consolidando nueve imágenes individuales para formar el resultado final.
Cada segmento visual cubre una porción del firmamento que excede el tamaño aparente de la Luna llena. Para ilustrar la escala del logro, un equipo telescópico terrestre de alta capacidad necesitaría alrededor de 2.000 horas para capturar la misma perspectiva.
Aunque está diseñado para investigar la materia y la energía oscuras, los elementos invisibles preponderantes del cosmos, Euclides generalmente dirige su mirada a galaxias remotas. Sin embargo, en respuesta a una solicitud de los investigadores, el dispositivo esta vez se centró en un área cercana. La diferencia del telescopio radica en su capacidad para distinguir estrellas aisladas, incluso en una región tan densamente poblada, sin que el intenso brillo las oscurezca.
Este atributo es precisamente lo que intriga a los científicos. Se espera que la nueva imagen ayude en la detección y estudio de planetas que orbitan alrededor de otras estrellas, conocidos como exoplanetas, utilizando una metodología llamada microlente gravitacional.
Este procedimiento ocurre cuando un cuerpo estelar se posiciona entre la Tierra y otra estrella más distante, actuando como una especie de lente amplificadora e intensificando la luminosidad del objeto distante. Si hay un planeta alrededor de la estrella más cercana, su fuerza gravitacional genera una discreta variación adicional en este brillo, y es precisamente esta peculiaridad la que revela su existencia.
En las últimas dos décadas, se han identificado alrededor de 300 exoplanetas utilizando este enfoque, principalmente a través de telescopios terrestres y siempre apuntando al centro de la Vía Láctea. Según Jean-Philippe Beaulieu, investigador del Instituto de Astrofísica de París y de la Universidad de Tasmania, y uno de los líderes del proyecto Euclid, esta reciente imagen engloba ya 51 sistemas planetarios ya catalogados y servirá de base para la investigación de muchos otros que aún están por descubrir.
Una observación de un solo día no es suficiente para descubrir nuevos planetas, y para ello es necesario un seguimiento estelar durante un periodo superior a 20 días. Sin embargo, la fotografía cumple el papel de un registro “previo al evento”: al delinear la ubicación precisa de las estrellas antes de su alineamiento, se convierte en un punto de referencia temporal crucial para futuras misiones, como la del telescopio espacial romano de la NASA.
De esta forma será posible confirmar la presencia de planetas y determinar sus masas. Esta técnica es especialmente ventajosa para localizar cuerpos celestes fríos lejos de sus soles.
















