La observación del asteroide (152637) 1997 NC1 se acerca a la Tierra de forma segura este sábado
Un asteroide robusto pasará relativamente cerca de la Tierra este sábado (27), en un evento notable, pero sin peligro inminente. Conocido como (152637) 1997 NC1, el cuerpo celeste, que puede superar el kilómetro de diámetro, se encontrará a una distancia que permitirá observarlo con equipos sencillos como telescopios de aficionado o binoculares de alta potencia, según información de la Agencia Espacial Europea (ESA).
Incluso con esta proximidad, no hay motivo para alarmarse, ya que el asteroide no presenta ningún riesgo de colisión con nuestro planeta. En el punto de máxima aproximación, previsto para las 8h14 (hora de Brasilia), el objeto aún estará a aproximadamente 2,56 millones de kilómetros de la Tierra. Esta distancia corresponde a aproximadamente 6,66 veces la distancia media entre la Tierra y la Luna.
El asteroide (152637) 1997 NC1 atraviesa el espacio a una velocidad de casi 9 kilómetros por segundo. Su tamaño exacto aún no se ha determinado, pero las estimaciones apuntan a un diámetro que varía entre 750 y 1.650 metros, lo que equivaldría a la altura de dos a cinco Torres Eiffel juntas.
La estimación del tamaño se calcula en función de la cantidad de luz solar que refleja la superficie del asteroide. Como los expertos aún no están seguros de qué tan claro u oscuro es el objeto, el tamaño estimado puede variar.
Su descubrimiento se produjo en 1997, a través del programa NEAT (Near-Earth Asteroid Tracking), una iniciativa establecida para detectar y monitorear cuerpos celestes que orbitan cerca de la Tierra.
(152637) 1997 NC1 forma parte de la clase de objetos cercanos a la Tierra (NEO), un grupo que incluye asteroides y cometas cuyas trayectorias se acercan a la órbita de nuestro planeta.
Más detalladamente, se cataloga como un asteroide tipo Aten, caracterizado por pasar la mayor parte de su tiempo dentro de la órbita terrestre, con la capacidad de cruzar el camino que toma la Tierra alrededor del Sol.
Debido a su tamaño y trayectoria, el asteroide también entra en la clasificación de “potencialmente peligroso”. Sin embargo, esta designación permite a los astrónomos monitorear de manera proactiva asteroides que son lo suficientemente grandes y tienen órbitas que se acercan a la Tierra, como parte de estrategias de defensa planetaria, y no significa que estén en curso de colisión.
Para tranquilidad general, la ESA asegura que la posibilidad de impacto de (152637) 1997 NC1 es nula.

Directrices para la observación de asteroides (152637) 1997 NC1
Será posible observar el asteroide durante su aproximación y también después de que se aleje de la Tierra, pero no será un evento perceptible a simple vista. Serán imprescindibles equipos como pequeños telescopios o grandes prismáticos, así como una ubicación con baja contaminación lumínica y alejada de las luces urbanas.
Las condiciones de visibilidad también varían según la región del planeta. La ESA informa que los observadores en el hemisferio norte tendrán más posibilidades de seguir el asteroide durante su aproximación. En el hemisferio sur, las oportunidades de observación aumentan después de que el cuerpo celeste comienza a alejarse de la Tierra.
Un factor que puede dificultar la observación es el intenso brillo de la Luna.
Juan Luis Cano, miembro de la Oficina de Defensa Planetaria de la ESA, afirmó en un comunicado que “el acercamiento de un objeto de este tamaño a la Tierra sólo se produce cada pocos años, aunque esta vez la Luna brillante y cercana puede dificultar su observación en el punto de máxima aproximación”.
El astrofísico Gianluca Masi, en entrevista con Forbes, informó que el asteroide debería alcanzar su brillo máximo alrededor de las 21 horas del sábado (27), hora de Brasilia, alcanzando una magnitud de 10,1.
En astronomía, la magnitud es una medida utilizada para cuantificar el brillo de los cuerpos celestes en el cielo: cuanto menor es el número, más brillante es el objeto. Generalmente, los objetos con magnitud 10 no son visibles sin instrumentos, pero pueden detectarse con telescopios de aficionado en condiciones favorables.
Para quienes no cuentan con el equipo necesario, una alternativa es el monitoreo en línea. El Proyecto Telescopio Virtual promoverá retransmisiones en directo del paso del asteroide los días 26 y 27 de junio, utilizando imágenes captadas por telescopios.
Frecuencia de paso de asteroides cercanos a la Tierra.
Aunque pueda generar aprensión, el paso de asteroides cerca de la Tierra es un fenómeno común. Nuestro Sistema Solar abunda en estos cuerpos rocosos, que son restos de la formación de planetas, ocurrida hace aproximadamente 4.600 millones de años.
La mayoría de los asteroides se concentran en el cinturón de asteroides, un área entre Marte y Júpiter. Sin embargo, algunos de ellos acaban siguiendo rutas que los acercan a la Tierra.
Lo que hace que el (152637) 1997 NC1 sea particularmente interesante es su tamaño. El acercamiento de un objeto de estas dimensiones se produce cada pocos años, según datos de la ESA. Por ello, el paso de este sábado se considera una oportunidad única para que científicos y entusiastas de la astronomía observen un gran asteroide.
Los impactos a gran escala son considerablemente más raros. El evento más conocido ocurrió hace unos 66 millones de años, cuando un asteroide impactó la región que hoy corresponde al Golfo de México, contribuyendo a la extinción de los dinosaurios no aviares.
Otro incidente notorio es el Evento Tunguska, registrado en 1908. En aquella ocasión, un objeto espacial explotó sobre una zona remota de Siberia, Rusia, provocando la caída de millones de árboles en un área de aproximadamente 2.000 kilómetros cuadrados.
Por este motivo, varias agencias espaciales mantienen un seguimiento constante de los asteroides cercanos a la Tierra. El objetivo principal es identificar las amenazas potenciales con suficiente antelación, garantizando la seguridad del planeta.
















