Los jóvenes talentos Rayan y Endrick saltan de la final sub-17 al Mundial en cuatro años, batiendo récords
Dos delanteros con apenas 13 días de diferencia de nacimiento comparten una notable serie de coincidencias en sus carreras, desde su rápido ascenso en el fútbol juvenil hasta su temprana llegada a Europa. El 26 de junio de 2022 ambos cumplían 15 años y disputaban la final de la Copa do Brasil sub-17. Exactamente cuatro años después, el dúo alcanzó un nuevo nivel, siendo convocados para el Mundial con la selección nacional.
En esa final, Palmeiras, con Endrick, venció a Vasco, de Rayán. El equipo paulista ganó el partido de ida por 4-1 y, a pesar de perder el partido de vuelta por 4-2, consiguió el título nacional con goles de ambas jóvenes estrellas cuando aún eran muy jóvenes.
Hay razones sólidas para la impresionante progresión de estos dos atletas, que han marcado nuevos hitos para Brasil en la Copa del Mundo. Se encuentran entre los jugadores más jóvenes en unirse a la selección nacional desde Ronaldo en 1994, sumándose a la lista de brasileños más jóvenes en participar en una Copa del Mundo.
En un comentario alegre a principios de este año, Carlo Ancelotti bromeó sobre el futuro de la selección nacional, expresando optimismo al mencionar la firma de un contrato de cuatro años.
Si bien no participaron del ciclo completo de preparación de la selección nacional bajo el mando del técnico, Rayan y Endrick se ganaron su lugar debido a sus recientes actuaciones en sus respectivos clubes, Bournemouth, de Inglaterra, y Lyon, de Francia, donde Endrick estaba cedido por el Real Madrid.
Rayan muestra su florecimiento y consolida su lugar en la selección
Elegido para ocupar el puesto de Raphinha en el once inicial contra Escocia, especialmente por su capacidad para ampliar el campo de ataque, Rayan surgió como una sorpresa en el plantel durante la Fecha FIFA de marzo. En ese momento, Ancelotti aprovechó los amistosos como última oportunidad para observar a jugadores que aún no había probado.
Durante ese período, el técnico comentó sobre Rayan: “Es un atleta potente, con técnica y una excelente actitud en el campo. Se adaptó muy bien en una liga muy difícil, la Premier League. Por lo que está demostrando, merece estar aquí”.
El delantero registró cinco goles y dos asistencias en 15 partidos, ayudando a su club a ascender del puesto 13 al 6 en la liga, asegurándose un lugar sin precedentes en la Europa League.
El principal mentor detrás del desarrollo de estas características, incluso antes de su traslado a Europa, es Fernando Diniz. Fue el técnico, ya durante su etapa en el Vasco, quien le indicó marcar desde la banda, recuperar, jugar abierto por las bandas y también cerca de rematar, animándole a correr riesgos.
En octubre del año pasado, Diniz afirmó categóricamente: “Lo considero, quizás, el delantero más completo del fútbol brasileño”.
Y añadió: “Puede jugar en ambos lados, como 10, como 9, con la misma facilidad. Es fuerte, zurdo, rápido, joven, no necesita mucha distancia para disparar y puede rematar desde cualquier posición. Para mí, es un jugador al que la Seleção debería vigilar con mucha atención”.
No sorprende que Rayan agradezca constantemente a Fernando Diniz por su papel fundamental en su ascenso a la selección nacional.
El viernes pasado, Rayan, sonriendo, declaró: “Diniz siempre será un padre para mí. En mi lado defensivo, fue una persona que me ayudó mucho en este aspecto. Si me deja, me llama casi todos los días. Lo llevaré en mi corazón, él siempre me ayudó”.
Su carrera en el Vasco, desde los seis años, lo ha visto siempre como una estrella: con 280 goles a los 11, ascendiendo a la sub-20 a los 15 y debutando como profesional el mismo año en el que ganó el Sudamericano Sub-17. Este camino estuvo marcado por la superación de las inconsistencias que lo acompañaron en el plantel principal en medio de la inestabilidad del mando técnico.
Roberto Dinamite, leyenda del Vasco, expresó un deseo especial para el joven talento: “Quiero estar vivo para verte marcar muchos goles en el Vasco”.
Los desafíos de Endrick y el desarrollo acelerado
Esta misma trayectoria de pasos fallidos marcó la carrera de Endrick. Llegó al Palmeiras a los 11 años, después de que João Paulo Sampaio, coordinador juvenil, supiera que el São Paulo no podría ofrecerle trabajo al padre del niño, Douglas, lo que haría inviable su estancia en el club. Douglas, que empezó como limpiador en Palmeiras, ahora trabaja como agente de jugadores.
Desde entonces, Endrick se ha convertido en un “jugador de clase extra”, según el entrenador. Desde pequeño tuvo a su disposición un equipo multidisciplinar y una genética notable: mientras la mayoría de los niños alcanzan su pico de crecimiento a los 14 años, Endrick, a los 12, ya demostraba niveles mucho más avanzados de fuerza y velocidad.
El propio deportista reconocía, hace dos años: “Todo en mi vida parece suceder mucho más rápido de lo planeado”.
A los 14 ya estaba en la Sub-17; a los 15, en la Sub-20; y a los 16, como profesional. En apenas seis meses debutó a las órdenes de Abel Ferreira, fue jugador decisivo para que el Palmeiras ganara el Campeonato Brasileño y, poco después, fue vendido al Real Madrid.
Sin embargo, este ascenso meteórico, si bien lo llevó al más alto nivel del fútbol mundial, también significó que el delantero llegara con características que aún debían mejorar. Tenía poco espacio en el Real Madrid, y marcharse cedido al Lyon, Francia, siguiendo los consejos estratégicos de Carlo Ancelotti, fue una táctica para impulsar su evolución.
Endrick reveló el consejo de Ancelotti al llegar al Lyon: “Su consejo fue: ‘Sal, juega, desarrolla tu fútbol en un lugar donde puedas rendir y ser feliz'”.
La decisión resultó ser la correcta, a pesar de que todavía estaba por detrás de otros competidores en la posición. Faltaban ocho goles, 21 partidos y siete asistencias hasta su convocatoria a la selección (y la notificación de que volvería al Real Madrid tras el Mundial). Al fin y al cabo, demostró lo que siempre le ha encantado desde la base: la capacidad de crear movimientos inesperados, la percepción del mejor pie para rematar y la combinación de explosividad en los sprints con frialdad ante la portería.
Estas cualidades garantizaron su convocatoria al Mundial, convirtiéndolo también en un favorito de la afición e incluso generando memes por su limitado uso con Ancelotti. Este escenario se explica por la percepción del comité de que necesita mejorar su participación en las diferentes fases del juego, y no sólo cerca del área, en paralelo a un reciente cambio de posicionamiento.
Ancelotti explicó en marzo: “Le conocía de delantero centro, ahora juega más por banda. Está haciendo bien su trabajo ofensivo, pero eso exige un mayor esfuerzo defensivo”.
Ambos deportistas se encuentran en pleno desarrollo, ahora con 19 años, viviendo la primera de lo que promete ser una larga serie de participaciones en Copas del Mundo a lo largo de sus carreras. Y cada 26 de junio, como el viernes pasado, podrán revisitar sus orígenes ante todo el futuro que les queda por conquistar.
















