Apple cierra un acuerdo multimillonario con Broadcom para producir chips en EE.UU.
Apple confirmó el miércoles (8) un importante acuerdo de fabricación de chips con Broadcom, valorado en más de 30 mil millones de dólares. Este pacto supone un hito para la producción de componentes tecnológicos avanzados en Estados Unidos.
Según los términos del reciente acuerdo, Broadcom será responsable de desarrollar y producir “componentes de silicio personalizados y tecnologías de conectividad inalámbrica de vanguardia” que se integrarán en los próximos productos de Apple.
La finalización de la asociación ya había sido señalada a través de documentos presentados por Broadcom a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) el 6 de junio, que indicaban un contrato plurianual para la creación de chips personalizados para el gigante tecnológico hasta 2031.
Más sobre el tema: Apple retrasa el lanzamiento del iPhone básico hasta primavera y unifica componentes internos
Apple informó que se producirán más de 15 mil millones de chips en Estados Unidos, como parte de su Programa de Fabricación Estadounidense (AMP). El acuerdo también prevé una inversión de 1.500 millones de dólares destinada a modernizar las instalaciones de producción de Broadcom ubicadas en Fort Collins, Colorado.
Tim Cook, CEO de Apple, destacó en un comunicado que “Apple y Broadcom tienen una larga historia juntos, y esta nueva etapa en nuestra colaboración intensifica aún más nuestro compromiso con la fabricación y la innovación en Estados Unidos”.
Añadió: “Los componentes de vanguardia, fabricados en Fort Collins, son cruciales para ofrecer el rendimiento y la conectividad excepcionales que nuestros clientes esperan, y estamos orgullosos de profundizar nuestras inversiones en proveedores con sede en EE. UU. que comparten nuestro compromiso con la excelencia y la innovación”.
La iniciativa AMP fue lanzada por Apple en 2025, con el objetivo de ampliar su huella de fabricación en suelo americano, junto con sus socios. Otras empresas que ya forman parte del programa de Apple incluyen Corning, GlobalFoundries y Texas Instruments, una medida que destaca la creciente importancia estratégica de garantizar la autonomía y la resiliencia de la cadena de suministro de semiconductores para Estados Unidos, alineándose con las políticas nacionales de reubicación de la producción.
Esta política de relocalizar la producción y desarrollo de chips al mercado interno fue un pilar central de las estrategias industriales y tecnológicas implementadas por la administración Trump. En un escenario de creciente intervención gubernamental, la Casa Blanca adquirió una participación del 10% en Intel y, según el Financial Times, OpenAI propuso darle al gobierno una participación del 5% en la empresa de inteligencia artificial.
Broadcom se ha beneficiado considerablemente del floreciente mercado de la inteligencia artificial, registrando un aumento de más del 35% en el valor de sus acciones, impulsado por su trabajo en el desarrollo de chips para empresas como Google.
Por su parte, Apple ha atravesado una serie de altibajos en su posicionamiento en el mercado de la IA. Recientemente, la compañía de tecnología presentó una versión actualizada de Siri durante su evento WWDC en junio.
A pesar de las fluctuaciones en el segmento de IA, las ventas del iPhone, el principal producto de la compañía, continuaron superando las expectativas, contribuyendo a una apreciación del 47% en el precio de sus acciones durante el último año.















