Últimas Noticias (ES)

Long March 7A explota a los 85 segundos de despegar en China

Foguete chinês Long March 7A - Divulgação
Foguete chinês Long March 7A - Divulgação

El cohete chino Long March 7A sufrió una explosión catastrófica 85 segundos después de su despegue desde el Centro de Lanzamiento Espacial de Wenchang, en la isla de Hainan, el 10 de agosto de 2026. El vehículo transportaba el satélite ChinaSat-4B cuando una anomalía en pleno ascenso provocó la pérdida total del cargamento.

El despegue ocurrió a las 20:02.

Imágenes confirman la desintegración del vector en pleno ascenso

Testigos ubicados en las proximidades de la base costera grabaron en vídeo el momento exacto en que la estructura del lanzador colapsó en el aire. Jonathan McDowell, astrónomo del Center for Astrophysics, Harvard & Smithsonian, evaluó las secuencias públicas y concluyó que el aparato se desintegró a baja altura y con velocidad reducida. Ninguno de los restos metálicos ni la carga útil alcanzaron la órbita terrestre tras la detonación.

Registros oficiales retirados poco después de la plataforma Baidu identificaron el artefacto como Zhongxing-4B, denominación local para el ChinaSat-4B. Esos datos técnicos catalogaban al cohete como una versión modificada del modelo Long March 7.

Capacidades técnicas asociadas a la serie de satélites ChinaSat

La plataforma ChinaSat-4B pertenecía a la misma generación tecnológica que el satélite ChinaSat-4A lanzado durante el año 2024, un antecedente inmediato que las autoridades espaciales de Pekín habían catalogado formalmente como una unidad orientada a garantizar transmisiones estables de voz, intercambio de paquetes de datos y retransmisión ininterrumpida de señales televisivas y radiales. Estos equipos geoestacionarios permiten enlazar coberturas en áreas remotas carentes de infraestructura terrestre. Las especificaciones finales del nuevo aparato no habían sido difundidas de forma pública por los desarrolladores. El artefacto debía operar a miles de kilómetros de la superficie terrestre.

  • Capacidad proyectada para situar cargamentos en órbitas de transferencia geoestacionaria.
  • Operaciones comerciales iniciadas formalmente tras el vuelo inaugural de marzo de 2020.
  • Historial previo superior a diez lanzamientos consecutivos completados sin anomalías.

El modelo Long March 7A representa un cohete de porte mediano ideado para colocar cargas de alto tonelaje en trayectorias geoestacionarias. La explosión del 10 de agosto interrumpió una racha de operaciones exitosas sostenida desde su retorno al servicio en 2021.

Investigación técnica y posibles consecuencias para el programa lunar

El antecedente negativo más cercano del Long March 7A databa de marzo de 2020, cuando el vuelo debut de este modelo también experimentó un fallo en trayectoria. Los ingenieros evalúan ahora componentes de fabricación, piezas mecánicas y protocolos de ensamblaje en las instalaciones de Wenchang. Un hallazgo de defectos comunes motivaría revisiones exhaustivas sobre otros programas programados en ese cosmódromo.

La administración espacial de China alista también la misión lunar Chang’e-7, proyectada para despegar durante la segunda mitad de 2026 sobre un vector pesado Long March 5 desde la misma base insular. Dicho cohete utiliza un diseño estructural independiente y de mayores dimensiones respecto al lanzador accidentado.

La sonda Chang’e-7 buscará reservas de hielo de agua en cráteres permanentemente sombreados del polo sur lunar.

To Top