Policía de Colonia investiga a dos jóvenes por usar un robot humanoide de 1,20 metros para acosar a una menor

Robo apreendido - Reprodução/Polizei NRW K

Robo apreendido - Reprodução/Polizei NRW K

Las fuerzas de seguridad de la ciudad de Colonia abrieron una causa judicial centrada en un dispositivo autómata de 1,20 metros de estatura tras la denuncia de tocamientos contra una adolescente de 16 años. La investigación policial apunta a dos jóvenes de 16 y 19 años como presuntos responsables de dirigir el mecanismo de forma remota, registrar la agresión física contra la víctima y difundir las secuencias audiovisuales en directo a través de plataformas digitales.

El suceso tuvo lugar en el bulevar de Kölner Ringen, una de las arterias con mayor actividad nocturna y concurrencia de la localidad alemana. La afectada conversaba junto a dos amigas de 17 y 18 años en las inmediaciones de un local de comida rápida cuando la estructura pintada de rojo y dorado se aproximó desde su espalda. El aparato hizo contacto físico con los glúteos de la menor y realizó movimientos corporales de índole sexual hacia ella, lo que provocó una reacción inmediata de rechazo de la joven, quien gritó y se apartó del lugar.

La jefatura de la Policía de Colonia precisó en su informe institucional que los dos implicados siguieron la trayectoria del autómata a corta distancia. Ambos sospechosos filmaron el contacto físico no consentido, mantuvieron la emisión en tiempo real en redes sociales e incorporaron comentarios de voz durante el transcurso del incidente digital.

Intervención de las patrullas e incautación del autómata en un vehículo

La actuación de los agentes se produjo escasos minutos después del ataque callejero, cuando efectivos policiales desplegados en el sector céntrico interceptaron a los dos individuos. El adolescente de 16 años señalado como dueño del equipo reside en el municipio de Wegberg, a unos 70 kilómetros de Colonia, y permanecía junto al otro joven de 19 años al momento del control.

Durante la inspección del automóvil vinculado a los sospechosos, los uniformados hallaron el mecanismo guardado en el maletero. Un portavoz del cuerpo policial comunicó ante medios de comunicación que el dispositivo se encontraba dentro de un coche marca Volkswagen, donde el menor de 16 años lo había colocado instantes antes de la llegada de la patrulla.

Los efectivos incautaron tanto el robot humanoide como dos teléfonos móviles pertenecientes a los dos investigados. Todo el equipamiento tecnológico fue trasladado a dependencias policiales para su posterior análisis forense y la recuperación de información digital almacenada.

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Registro horario de los hechos ocurridos en Hohenzollernring

  • 10 de octubre de 2026, a las 23:45 — La joven y sus dos acompañantes se encuentran en la intersección de Palmstraße con Hohenzollernring cuando el artefacto rojo y dorado avanza por la parte posterior y efectúa el contacto corporal sin consentimiento.
  • 11 de octubre de 2026, a las 00:00 — Una patrulla detiene a los dos sospechosos en el cruce de Magnusstraße con Hohenzollernring, requisa el autómata dentro del maletero del Volkswagen y confisca dos teléfonos celulares.
  • 12 de octubre de 2026 — La Policía de Colonia emite una comunicación oficial que ratifica el inicio formal de las actuaciones penales dirigidas por los investigadores especializados.

Imputación por injuria sexual y peritaje a cargo de la Kriminalpolizei

El expediente penal quedó bajo jurisdicción de la Kriminalpolizei, la división de investigación criminal de Colonia. Las autoridades encuadraron preliminarmente los hechos dentro del delito de injuria con base sexual, estipulado en el párrafo 185 del Código Penal alemán (StGB), figura legal que abarca ofensas y agresiones corporales invasivas que vulneran la dignidad e intimidad personal.

Los investigadores judiciales trabajan para determinar el nexo de causalidad entre el manejo ejercido por los operadores y los desplazamientos ejecutados por el aparato. El ordenamiento jurídico alemán no contempla sanciones punitivas para máquinas o sistemas mecanizados, por lo que resulta indispensable individualizar la autoría y culpabilidad de las personas responsables de su control o programación.

Los peritos técnicos de la Kriminalpolizei examinan los sistemas de guiado del mecanismo para comprobar cómo llegó hasta la víctima. El equipo forense intenta dilucidar si el robot fue dirigido mediante una aplicación móvil y un mando manual de corto alcance o si operó bajo instrucciones programadas con algún grado de automatización.

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Peritaje de los teléfonos móviles y reserva de las identidades

La policía no divulgó la marca comercial, la empresa fabricante ni la configuración técnica del modelo intervenido. Las autoridades tampoco han confirmado si la máquina incorporaba sistemas de inteligencia artificial para la detección visual de transeúntes y el mapeo del entorno o si dependía exclusivamente del telemando ejercido con los teléfonos incautados.

Los nombres de la menor de 16 años y de los dos sospechosos permanecen bajo reserva judicial estricta, en conformidad con las normativas alemanas de privacidad y amparo a menores de edad. Entretanto, los peritos informáticos extraen los archivos de los terminales móviles para verificar las grabaciones de la transmisión en directo, los mensajes emitidos durante el recorrido y los registros de enlace telemático con el autómata.

La Fiscalía evaluará las conclusiones de los informes periciales antes de formalizar la acusación penal definitiva ante el tribunal competente en el estado federado de Renania del Norte-Westfalia.

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