Desafío del desodorante en TikTok: una práctica peligrosa ya provocó muertes infantiles en BrasilPor Luís Henrique Costa
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En TikTok circula una peligrosa práctica conocida como el “reto del desodorante”, que lleva a niños y adolescentes a inhalar grandes cantidades de aerosol en busca de supuestos efectos alucinógenos o para completar desafíos virales. Esta tendencia, que fomenta la inhalación prolongada de sustancias químicas tóxicas, ya ha provocado tragedias en Brasil y en todo el mundo, registrándose casos de paros cardiorrespiratorios y muertes. En Brasil, al menos dos niños murieron en 2025 después de participar en el desafío, reavivando el debate sobre la seguridad en las redes sociales y la exposición de los menores a contenidos de riesgo. Policías Civiles de diferentes estados investigan cómo se difunden estos videos y quiénes son los responsables de su creación, mientras padres y expertos piden un mayor control sobre lo que circula en las plataformas digitales.
El desafío consiste en inhalar el gas de los desodorantes en aerosol durante el mayor tiempo posible, muchas veces con el objetivo de “ganar” una competencia entre amigos o ganar protagonismo en las redes. Sin embargo, esta práctica es extremadamente peligrosa debido a la composición química de los aerosoles, que contienen sustancias como etanol, butano y propano. Estas sustancias, cuando llegan a los pulmones, pueden provocar graves inflamaciones, asfixias o arritmias cardíacas, con consecuencias mortales en cuestión de minutos. Casos recientes en el Distrito Federal y Pernambuco han puesto de manifiesto la gravedad del problema, con víctimas de apenas 8 y 11 años.
La facilidad de acceso a los desodorantes, presentes en la mayoría de los hogares, hace que el desafío sea aún más preocupante. A diferencia de las sustancias controladas, estos productos están al alcance de los niños, quienes muchas veces no comprenden los riesgos que implican. La difusión de vídeos en TikTok amplifica el problema, ya que el algoritmo de la plataforma puede promocionar el contenido visto.rales sin filtros estrictos, llegando rápidamente a un público joven e impresionable.
Casos tempranos e impacto inmediato
A principios de abril de 2025, una niña de 11 años, Brenda Sophia Melo de Santana, murió en Bom Jardim, Pernambuco, después de inhalar desodorante en aerosol. Fue encontrada por familiares en su habitación, con signos de paro cardiorrespiratorio, junto a un frasco del producto. A pesar de ser trasladada al hospital, no sobrevivió. Días después, en el Distrito Federal, otra tragedia conmocionó al país: Sarah Raíssa Pereira, de 8 años, también murió tras participar en el mismo desafío. Rescatada tras un paro cardiorrespiratorio, llegó al hospital, pero tres días después se le confirmó muerte cerebral.
Estos casos, aunque recientes, no son aislados. En los últimos años, Brasil ha registrado al menos 27 muertes de niños y adolescentes vinculadas a desafíos peligrosos en las redes sociales hasta 2021, según datos de organizaciones centradas en la seguridad infantil. La práctica del desafío del desodorante, en particular, cobró impulso con la popularización de TikTok, donde vídeos cortos y llamativos atraen millones de visitas en tan solo unas horas.
La Policía Civil de Pernambuco y del Distrito Federal abrió investigaciones para investigar las circunstancias de las muertes. En el caso de Sarah, el teléfono celular de la víctima fue incautado para su análisis y las autoridades buscan identificar si tuvo acceso a videos específicos del desafío y quién los produjo. La plataforma TikTok ya ha sido notificada para colaborar con las investigaciones, pero la responsabilidad por la difusión de contenidos peligrosos sigue siendo un punto de debate.
- Inhalación de aerosoles:Los productos químicos causan daño inmediato a los pulmones y al corazón.
- Público joven: Los niños son las principales víctimas debido a la curiosidad y la falta de supervisión.
- Redes sociales: los algoritmos promueven vídeos virales sin un control estricto del contenido.

Peligros químicos del desafío
Inhalar desodorante en aerosol es una práctica que a primera vista puede parecer inofensiva, pero sus efectos en el organismo son devastadores. La composición de estos productos incluye disolventes volátiles, como el butano y el propano, que reemplazan el oxígeno en los pulmones cuando se inhalan en grandes cantidades. Esta reposición impide la oxigenación adecuada de la sangre, provocando síntomas como mareos, desmayos y, en casos graves, parada cardiorrespiratoria.
El etanol, presente en concentraciones de hasta el 90% en algunos desodorantes, también representa un riesgo importante. Cuando se inhala, provoca inflamación en las vías respiratorias y puede desencadenar una reacción en cadena que afecta al corazón. Los expertos explican que la sustancia llega rápidamente al torrente sanguíneo, provocando arritmias que pueden provocar la muerte en cuestión de minutos. Además, el ácido clorhídrico, utilizado como agente antiséptico en algunos productos, puede quemar los tejidos internos, empeorando la afección.
Otro factor preocupante es la accesibilidad de los productos utilizados en el desafío. A diferencia de las drogas ilícitas, los desodorantes se consiguen en cualquier supermercado o farmacia, a menudo por menos de 10 reales. Esta facilidad, unida a la falta de información sobre los peligros, hace que los niños vean la práctica como un juego inofensivo, sin darse cuenta de que están poniendo en riesgo su vida.
Casos anteriores e historial de problemas
El desafío de los desodorantes no es nada nuevo. En 2018, una niña de 7 años, Adrielly Gonçalves, murió en São Bernardo do Campo, São Paulo, luego de inhalar un aerosol inspirado en videos en Internet. Dos años después, en 2020, un niño de 10 años perdió la vida en Belo Horizonte en circunstancias similares. En 2022, la muerte de Iarlen Augusto, de 12 años, en Salinópolis, Pará, reforzó la gravedad del problema, cuando la víctima fue encontrada inconsciente junto a una botella de desodorante.
Fuera de Brasil también se registraron casos similares. En 2023, un adolescente de 13 años murió en Australia después de participar en el desafío y, ese mismo año, un niño de 11 años murió en el Reino Unido. Estos incidentes muestran que el problema trasciende fronteras, alimentado por la difusión global de contenidos peligrosos en las redes sociales. La Organización Mundial de la Salud clasifica prácticas como el desafío del desodorante como “juegos peligrosos”, catalogados como trastornos de conducta desde 2019.
La repetición de estos casos a lo largo de los años pone de relieve la dificultad para contener la propagación de desafíos virales. A pesar de los esfuerzos por eliminar contenidos peligrosos, siguen apareciendo nuevos vídeos, a menudo creados por jóvenes que desconocen los riesgos o buscanSoy notoriedad en línea. La falta de una regulación efectiva sobre las plataformas digitales empeora la situación, dejando a padres y autoridades en alerta constante.
Cómo se propaga el desafío en las redes
TikTok, con más de mil millones de usuarios activos en todo el mundo, es una de las principales plataformas por donde circula el desafío de los desodorantes. La estructura de los vídeos cortos, con una duración media de 15 a 60 segundos, facilita la viralización de contenidos que llaman la atención por su atrevimiento o shock. El algoritmo de la plataforma, diseñado para maximizar la participación, a menudo promociona estos vídeos antes de que se identifiquen como peligrosos.
Los niños y adolescentes son especialmente vulnerables a este contenido. Un estudio encontró que alrededor del 40% de los creadores de videos relacionados con desafíos peligrosos, como el desodorante, son menores. La combinación de curiosidad, presión social y deseo de aceptación hace que muchos jóvenes participen sin cuestionar las consecuencias. Además, la falta de supervisión parental al utilizar Internet aumenta el riesgo de exposición a contenidos inapropiados.
Las autoridades brasileñas ya han notificado a TikTok en casos recientes, exigiendo información sobre los creadores y la difusión de los vídeos. La plataforma, a su vez, afirma que elimina contenido que viola sus directrices, pero la velocidad con la que aparecen nuevos vídeos dificulta el control. Este ciclo de creación, viralidad y eliminación resalta la necesidad de medidas más proactivas para proteger a los usuarios jóvenes.
- Algoritmo TikTok: promueve contenido viral rápidamente, incluidos desafíos peligrosos.
- Público objetivo: los niños y adolescentes son más susceptibles a la influencia de los vídeos cortos.
- Respuesta de la plataforma: se elimina contenido, pero aparecen nuevos vídeos constantemente.
Impacto en familias y comunidades
Las muertes causadas por el desafío de los desodorantes dejan profundas cicatrices en las familias y comunidades. En Ceilândia, en el Distrito Federal, la familia de Sarah Raíssa Pereira abrió una recaudación de fondos en línea para pagar el funeral, ya que no tenían medios económicos para cubrir los gastos. La pérdida de la niña de 8 años generó conmoción en la región, donde vecinos y amigos compartieron mensajes de apoyo en las redes sociales.
En Bom Jardim, Pernambuco, la muerte de Brenda Sophia también sacudió la ciudad. Familiares informaron que la niña se sentía feliz y curiosa, características que la llevaron a intentar el desafío sin entender los riesgos. La tragedia reforzó la importancia de las conversaciones abiertas entre padres e hijos sobre el uso de Internet, pero también expuso la dificultad de monitorear a qué acceden los niños en sus teléfonos celulares.
Estos casos han generado debates sobre la responsabilidad de las plataformas digitales y la necesidad de una educación digital en las escuelas. Muchas familias, especialmente en zonas periféricas, enfrentan barreras para supervisar el uso de Internet, ya sea por falta de tiempo, conocimiento o acceso a recursos. Este escenario pone de relieve la urgencia de políticas públicas que promuevan la seguridad online de los niños.
Autoridades e investigaciones
La Policía Civil ha trabajado para esclarecer los casos y responsabilizar a los implicados en la creación y difusión del desafío del desodorante. En el Distrito Federal, las investigaciones sobre la muerte de Sarah Raíssa se centran en analizar el teléfono celular de la víctima, lo que puede revelar cómo accedió al contenido y si hubo estímulo directo de otros usuarios. Los responsables de la publicación de los vídeos podrían ser condenados por doble homicidio, con penas de hasta 30 años de prisión, por el uso de medios peligrosos y por ser la víctima menor de 14 años.
En Pernambuco, el caso de Brenda Sophia todavía es tratado como una “muerte por esclarecer”, pero los informes del Instituto Médico Legal deben confirmar si la inhalación de aerosoles fue la causa principal. La policía también busca identificar patrones en la difusión de videos, incluidas posibles redes de creadores que promueven desafíos peligrosos. La notificación a TikTok es parte de un esfuerzo por rastrear el origen del contenido y prevenir nuevos casos.
Además de las investigaciones penales, las autoridades han exigido mayor responsabilidad a las plataformas digitales. La falta de una moderación efectiva del contenido es un problema recurrente, y casos como el desafío de los desodorantes refuerzan la necesidad de regulaciones más estrictas. Los parlamentarios ya están discutiendo proyectos de ley para aumentar la supervisión de las redes sociales, pero la implementación de medidas concretas aún es lenta.
Medidas preventivas para padres
Proteger a los niños de desafíos peligrosos requiere un esfuerzo conjunto entre las familias, las escuelas y las plataformas digitales. Los padres pueden adoptar algunas estrategias para minimizar los riesgos, comenzando con conversaciones abiertas sobre el uso de Internet. Explicar elLos peligros de los vídeos virales y fomentar el pensamiento crítico ayudan a los niños a cuestionar el contenido antes de seguirlo.
Monitorear el tiempo de uso del teléfono celular también es fundamental. Las aplicaciones de control parental te permiten limitar el acceso a plataformas como TikTok y bloquear contenido inapropiado. Además, mantener los dispositivos en áreas comunes del hogar, como la sala de estar, reduce la posibilidad de que los niños accedan a videos peligrosos sin supervisión.
Otras medidas incluyen:
- Configura restricciones de edad en TikTok y otras redes sociales.
- Sigue los perfiles seguidos y los vídeos que les gustan a los niños.
- Enseñe a los niños a denunciar contenidos peligrosos directamente en las plataformas.
Cronología de los casos en Brasil
Los registros de muertes relacionadas con el desafío de los desodorantes en Brasil muestran la recurrencia del problema:
- 2018: Muere una niña de 7 años en São Bernardo do Campo, São Paulo.
- 2020: Muere un niño de 10 años en Belo Horizonte, Minas Gerais.
- 2022: Muere un adolescente de 12 años en Salinópolis, Pará.
- 2025: Dos niños, de 8 y 11 años, mueren en abril, en el Distrito Federal y en Pernambuco.
Impacto global del problema
Además de Brasil, el desafío de los desodorantes y prácticas similares, como el “chroming”, han causado preocupación en otros países. En el Reino Unido, un niño de 12 años sobrevivió por poco después de inhalar aerosol en 2024, mientras que en Australia, una niña de 13 años murió en 2023. Estos casos han llevado a los gobiernos a presionar a plataformas como TikTok para que tengan más transparencia en la moderación de contenidos.
La práctica del cromado, que implica inhalar otros productos como esmalte de uñas y pintura en aerosol, es una variación del desafío del desodorante y presenta riesgos similares. En Estados Unidos, las familias ya han demandado a TikTok por muertes relacionadas con desafíos virales, como el “apagón desafío”, que fomentaba la asfixia. Estas demandas resaltan la dificultad de responsabilizar a las plataformas por el contenido generado por los usuarios.
La Organización Mundial de la Salud advierte que los “juegos peligrosos” en las redes sociales son un problema de salud pública, especialmente entre los jóvenes. La clasificación de estas prácticas como trastornos del comportamiento refuerza la necesidad de campañas globales de concientización, pero la implementación de medidas prácticas varía entre países.
Desafíos para las plataformas digitales
Controlar la propagación de desafíos peligrosos es una tarea compleja para plataformas como TikTok. Con miles de millones de videos subidos diariamente, la moderación manual no es práctica y los sistemas automatizados a menudo no logran identificar el contenido riesgoso antes de que se vuelva viral. La presión de los anunciantes y los reguladores ha dado lugar a mejoras, pero el problema persiste.
TikTok ya eliminó vídeos del desafío del desodorante en respuesta al informes, pero la recurrencia de contenidos similares muestra que las medidas actuales no son suficientes. Algunas propuestas incluyen limitar la visibilidad de videos de usuarios menores de edad e invertir en inteligencia artificial para detectar patrones de comportamiento peligroso. Sin embargo, estas soluciones aún se encuentran en sus primeras etapas.
La responsabilidad compartida entre plataformas, padres y gobiernos es un punto central del debate. Si bien las redes sociales se benefician de la participación, las consecuencias de los contenidos peligrosos recaen sobre las familias, que a menudo no tienen los recursos para hacer frente a las tragedias. Este desequilibrio alimenta las críticas a la industria digital y aumenta la demanda de cambios estructurales.
El papel de la educación digital
Enseñar a niños y adolescentes a navegar por Internet de forma segura es una prioridad urgente. Las escuelas pueden desempeñar un papel clave al incluir la educación digital en sus planes de estudio, abordando temas como la influencia de las redes sociales y los riesgos de los desafíos virales. Los talleres para padres también son una estrategia eficaz, ya que les ayudan a comprender las plataformas que utilizan sus hijos.
En algunos estados brasileños se han implementado programas gubernamentales destinados a la seguridad en línea, pero la cobertura aún es limitada. En São Paulo, por ejemplo, las iniciativas en las escuelas públicas ya abordan los peligros de las redes sociales, pero la falta de recursos impide la expansión a otras regiones. La colaboración con ONG también puede ampliar el alcance de estas acciones ofreciendo materiales educativos accesibles.
La conciencia colectiva es otro factor importante. Campañas en redes sociales propias, con influencersadvirtiendo sobre los riesgos, pueden llegar a audiencias jóvenes de manera más efectiva que los mensajes institucionales. Este enfoque, combinado con políticas públicas sólidas, puede reducir la incidencia de tragedias como las causadas por el desafío de los desodorantes.







