Drones rusos intensifican los ataques y provocan apagones en Odessa, sur de UcraniaPor Maria
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Un ataque con drones rusos dañó este martes (11) infraestructuras energéticas y de transporte en Odessa, en el sur de Ucrania, hiriendo a una persona y provocando incendios en centrales eléctricas. El gobernador Oleh Kiper informó que la acción afectó a subestaciones críticas, obligando al uso de generadores y a la apertura de centros de emergencia. La ofensiva intensifica la estrategia de Moscú contra el sector energético ucraniano, que se enfrenta a una presión cada vez mayor con la llegada del invierno. Las autoridades locales informan de dificultades para restablecer los servicios esenciales.
Rusia, que controla alrededor del 20 % del territorio ucraniano, ha mantenido frecuentes ataques a infraestructuras vitales desde que comenzó la invasión en febrero de 2022. El Servicio Estatal de Emergencias publicó imágenes de bomberos combatiendo las llamas, pero la fecha y el lugar no han sido verificados.
- Las subestaciones eléctricas fueron los principales objetivos.
- Un depósito de ferrocarriles ucranianos resultó dañado.
- Se activaron centros de emergencia para apoyar a la población.
El aumento de las ofensivas coincide con la mayor demanda de calefacción, agravando el déficit energético del país.
Objetivos estratégicos
Los ataques rusos se centran en la infraestructura que sustenta la economía y la vida cotidiana de Ucrania. Según las autoridades, las subestaciones conectadas a plantas nucleares se encuentran entre los objetivos prioritarios.
La destrucción parcial de las centrales eléctricas de Odessa comprometió el suministro eléctrico, dejandoCamino por barrios sin electricidad. Ucrania ha recurrido a apagones rotativos para gestionar la crisis.

Impacto en la población
La ofensiva en Odessa ha afectado a miles de residentes, que enfrentan interrupciones en el acceso a la energía y al transporte. Se han utilizado generadores para mantener los servicios esenciales, pero la capacidad es limitada.
La herida de una persona refleja el riesgo constante para los civiles en las zonas objetivo. El gobierno ucraniano refuerza las medidas de protección, pero la frecuencia de los ataques dificulta la respuesta.
Los centros de emergencia ofrecen apoyo temporal mientras los equipos trabajan para reparar los daños. La situación se ve agravada por el frío, que aumenta la necesidad de electricidad.
Presión en el sector energético
La estrategia rusa de atacar el sector energético busca debilitar la resistencia ucraniana antes del invierno. Desde octubre, se han registrado al menos cinco grandes ofensivas, incluido un ataque el sábado (8) que mató a siete personas.
Ucrania responde con operaciones contra objetivos rusos, como refinerías y oleoductos, destinadas a reducir los recursos de Moscú. Estas acciones, sin embargo, no detienen los avances rusos en el este.
El gobierno ucraniano solicita más sanciones contra Rusia y apoyo internacional para fortalecer las defensas aéreas. La falta de sistemas antimisiles eficaces es un obstáculo crítico.
Las negociaciones de alto el fuego, impulsadas por Estados Unidos, enfrentan resistencia mientras Moscú exige concesiones territoriales.
Contexto de la guerra
El conflicto, que comenzó en 2022, ya ha dejado alrededor de 1,2 millones de muertos o heridos, según estimaciones estadounidenses. Rusia mantiene el control sobre Donetsk, Luhansk, Kherson y Zaporizhzhia a pesar de la resistencia ucraniana.
Ambas partes intensifican los ataques contra infraestructuras estratégicas, negando objetivos civiles. Ucrania planea aumentar la producción de drones de largo alcance para contraatacar.
Respuesta internacional
La comunidad internacional sigue con preocupación la escalada, mientras Ucrania busca más equipos de defensa. El presidente Volodymyr Zelensky está presionando para que se apliquen sanciones adicionales contra el sector energético ruso.







