Cómo observar los cometas: qué esperar de los próximos fenómenos y consejos prácticos
La observación de un cometa en abril de 2026, en particular el C/2025 R3 (Pan-STARRS), ofreció a los aficionados a la astronomía del hemisferio norte un momento oportuno para contemplar un fenómeno celeste previo al amanecer. El 13 de abril de 2026, el brillo del cometa alcanzó su punto máximo, aunque su identificación y apreciación requirió un horizonte despejado y, a menudo, la ayuda de binoculares para una mejor visualización.
Para quienes siguieron Pan-STARRS, la ubicación en el cielo fue un factor importante. El 14 de abril de 2026, el cometa se posicionó en la constelación de Pegaso, debajo de la Gran Plaza y cerca de la estrella Markab. Conocer estas referencias estelares es fundamental para localizar cometas y otros objetos celestes.
La mejor ventana para observar el cometa C/2025 R3 (Pan-STARRS) fue unos 90 minutos antes del amanecer, un período que se extendió durante casi una semana antes de que la luz del sol obstaculizara la visibilidad. Una visión clara del horizonte oriental era esencial para una experiencia completa, permitiendo que el cometa emergiera sin obstáculos.
En la mañana del 14 de abril de 2026, la presencia de una Luna creciente menguante con un 12% de iluminación en las proximidades del cometa proporcionó un contexto adicional. Además, Mercurio y Marte también fueron visibles en la misma región, con posibilidad de observación excepcional dependiendo de las condiciones atmosféricas.
Los datos en ese momento indicaron que el cometa registró un brillo cercano a la magnitud +4,5. En condiciones ideales de cielos extremadamente oscuros, sería posible observarlos a simple vista, pero la mayoría de los observadores optaron por binoculares para identificar y monitorear la intensificación de su brillo en los días siguientes, un indicador común para la observación de cometas.
El cometa Pan-STARRS fue descubierto en septiembre de 2025 por el proyecto que lleva su nombre, con sede en Hawaii. Los cálculos astronómicos revelan que su órbita alrededor del Sol tiene un período estimado de aproximadamente 170.000 años, lo que lo convierte en un visitante poco común de nuestro sistema solar.
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Su punto más cercano al Sol, conocido como perihelio, se produjo el 19 de abril de 2026, a una distancia segura de alrededor de 0,5 unidades astronómicas. El máximo acercamiento a la Tierra se produjo el 27 de abril de 2026, pero durante este período el cometa ya no era observable para los habitantes del hemisferio norte.
Para los habitantes del hemisferio sur, la oportunidad de ver el cometa surgió a finales de abril de 2026, poco después de la puesta del sol, siendo el horizonte occidental el principal punto de referencia para la observación.
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Detalles de la trayectoria Pan-STARRS para observadores en abril de 2026
El 14 de abril de 2026, el cometa Pan-STARRS estaba a aproximadamente 0,78 unidades astronómicas (equivalente a 117 millones de kilómetros) de la Tierra y a 0,52 unidades astronómicas (78 millones de kilómetros) del Sol. El calentamiento solar intensificó la actividad del cometa esos días, un fenómeno natural que precede al perihelio y aumenta su brillo.
En el período comprendido entre abril de 2026, Pan-STARRS tenía un brillo de aproximadamente +5 magnitud. Permaneció bajo en el cielo oriental, en la constelación de Pegaso, cerca de la formación estelar conocida como la Gran Cuadrada. Para una buena visibilidad, era fundamental tener un horizonte sin obstáculos, y los mapas celestes eran herramientas útiles para ayudar a localizar con precisión la estrella.
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Mejores prácticas para fotografiar cometas
A pesar del desafío que supone observar un cometa a simple vista, fotografiarlo puede ser una tarea más accesible. Incluso cuando la estrella parece débil a la visión humana, una cámara, incluida la de un teléfono inteligente, puede capturar detalles más nítidos y mejorados.
Para obtener imágenes de calidad se recomienda utilizar un trípode para estabilizar el equipo. Es recomendable utilizar el modo nocturno o manual de la cámara, ajustando el tiempo de exposición entre 5 y 20 segundos. Las cámaras DSLR o mirrorless, con lentes gran angular (cercano a f/2.8) e ISO entre 800 y 3200, generalmente registran al cometa como un discreto resplandor verdoso, con una sutil cola. Un consejo práctico es centrarse inicialmente en una estrella brillante, luego reencuadrar y adaptar la configuración a medida que el cielo comienza a iluminarse debido a los rápidos cambios de las condiciones al amanecer.
En la práctica, incluso una breve exposición fotográfica tiene el potencial de transformar un punto apenas perceptible en una imagen clara y reconocible del cometa.
Comprender la visibilidad de los cometas.
Aunque los cometas a menudo se describen como “bolas de nieve sucias”, su sorprendente apariencia se debe a un proceso astrofísico relativamente sencillo que los hace visibles para nosotros.
Al acercarse al Sol, el intenso calor hace que los gases congelados presentes en el interior del cometa pasen directamente al estado de vapor, en un proceso conocido como sublimación. Esta liberación de gas y polvo al espacio crea una nube brillante alrededor del núcleo, llamada coma.
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Posteriormente, la luz y el viento solar interactúan con este material expulsado, impulsándolo y formando una cola que puede extenderse por millones de kilómetros en el espacio, lo cual es una de las características más llamativas y visibles para los observadores.













