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Mix Vale

El diseñador Bob Mackie murió este martes a los 87 años en un hospital de Palm Springs, en el estado de California, a causa de complicaciones derivadas de una neumonía. El deceso ocurrió durante la mañana en dicho centro médico y puso fin a una trayectoria de más de cinco décadas en el vestuario del espectáculo internacional. Su labor definió la estética de la televisión y la música durante la segunda mitad del siglo veinte.

La relacionista pública Jenelle Hamilton confirmó el fallecimiento del creador directamente a los medios de comunicación. Un comunicado oficial en las redes sociales del diseñador señaló: “Ele viveu seus 87 anos ao máximo, realizando seu sonho de ser designer de moda e figurinista, que era tudo o que ele sempre quis fazer”, añadiendo que su legado perdurará en la historia artística.

Mackie transformó la industria estética. El artista renovó los estándares visuales de las producciones cinematográficas y televisivas a través de cortes audaces que desafiaron las convenciones de su época. Dicha propuesta modificó para siempre el vestuario de gala en los espectáculos de entretenimiento.

El cantante Sir Elton John difundió un mensaje personal para recordar las giras que compartieron y afirmó: “Toda vez que eu vestia algo que o Bob fazia, eu me sentia muito, muito especial”. El intérprete británico agregó que compartían el mismo sentido del humor y catalogó las creaciones del modisto como auténticas obras de arte dentro de Hollywood.

Impacto del brillo en las principales figuras del espectáculo

Los especialistas apodaron al modisto como el sultán de las lentejuelas gracias a las llamativas prendas confeccionadas para cantantes como Diana Ross, Tina Turner y Liza Minnelli. El empleo continuo de pedrería y telas transparentes modificó la imagen tradicional de las alfombras rojas en Estados Unidos. Aquellas propuestas visuales marcaron un nuevo estándar de brillo en los eventos públicos norteamericanos.

La cantante Cher construyó una estrecha colaboración profesional con el taller del diseñador, mientras que Barbra Streisand recurrió a sus modelos en transmisiones televisivas de alcance nacional. Por su parte, Carol Burnett utilizó los trajes confeccionados para sus parodias cómicas durante el período en que Mackie mantuvo contratos exclusivos con estudios televisivos entre 1960 y 1980.

El diseñador acumuló distinciones a lo largo de cinco décadas de carrera profesional ininterrumpida. Su trayectoria recibió el reconocimiento constante de academias televisivas y cinematográficas en Estados Unidos. Diversos certámenes premiaron la originalidad técnica plasmada en cada una de sus confecciones.

La plataforma oficial del modisto destacó su estilo característico al publicar que: “Com sua escolha de cores vibrantes, tecidos luxuosos e detalhes intrincados, o trabalho de Bob Mackie continua a irradiar um glamour atemporal”. Esa identidad artística inspiró a generaciones completas de modelos y actrices en galas de premios internacionales.

Primeros trazos cinematográficos y formación en California

El creador nació en el suburbio angelino de Monterey Park y cursó estudios formativos en el Pasadena City College. Tras abandonar las aulas del California Institute of the Arts en 1961 para iniciar su trayectoria como ilustrador técnico, el modisto confeccionó en 1962 aquel célebre traje ceñido y recubierto de pedrería que Marilyn Monroe lució durante el cumpleaños del mandatario John F. Kennedy. Aquel encargo representó su primera gran intervención en el circuito profesional del espectáculo.

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El diseñador Ray Aghayan contrató a Bob Mackie en 1962 para integrarse al equipo del programa The Judy Garland Show, dando inicio a una alianza afectiva y laboral duradera. Ambos profesionales obtuvieron de forma conjunta el premio Emmy en la categoría de vestuario en 1967, antes de la muerte de Aghayan a los 83 años por insuficiencia renal en 2011.

El entorno íntimo del creador sufrió diversas tragedias familiares durante el siglo pasado. Mackie afrontó la separación de su cónyuge y posteriormente sobrellevó la pérdida de su único hijo en la década de 1990. Estos acontecimientos personales marcaron etapas complejas en la vida del modisto angelino.

Mackie contrajo matrimonio en sus años juveniles con la intérprete Marianne Nicholson, conocida como Lulu Porter, de quien se separó formalmente a principios de los años sesenta. Su hijo, Robert Gordon Mackie Jr., ejerció como maquillador en producciones dramáticas del sector audiovisual hasta su muerte en 1993 debido a complicaciones causadas por el virus del sida.

Llegada a las producciones de comedia en la pantalla chica

El vestuario elaborado para la artista Mitzi Gaynor en 1966 llamó la atención directa de la comediante Carol Burnett. El productor del espacio contrató de inmediato a Mackie para asumir la dirección del vestuario en The Carol Burnett Show. El modisto permaneció al frente de dicha labor técnica durante 11 temporadas consecutivas en la pantalla chica.

La directora ejecutiva del National Comedy Center, Journey Gunderson, expresó en una nota institucional que el modisto entendió la fuerza del vestuario para dar vida a personajes en el humor junto a figuras como Cher, Lucille Ball, Joan Rivers y Bette Midler. Los atuendos amplios y extravagantes potenciaban intencionalmente la respuesta y las risas de la audiencia en los foros de grabación.

La empresa juguetera sumó el talento del creador a su catálogo comercial. Dicha colaboración abrió un nuevo mercado enfocado en muñecas Barbie de alta costura para vitrinas internacionales. El acuerdo comercial trasladó su sello visual al formato de las miniaturas coleccionables.

En 1982, el modisto amplió su modelo comercial mediante el lanzamiento de prendas listas para usar y el diseño de ediciones exclusivas para la línea Barbie. Estas figuras incorporaron vestidos de noche con colas extensas, tocados elaborados y las características lentejuelas que atrajeron a coleccionistas adultos hacia las grandes tiendas departamentales.

Diseños emblemáticos sobre el escenario y estética provocadora

El llamado vestido en llamas sobresalió como una de las piezas más emblemáticas del repertorio creado por el ilustrador californiano. Las cantantes Cher y Tina Turner lucieron versiones del atuendo en emisiones de gran audiencia durante la década de 1970. En años recientes, Beyoncé utilizó una reinterpretación de este icónico modelo durante su gira mundial de conciertos.

La prenda debutó en el programa The Fred Astaire Show en 1968 con lentejuelas doradas, adaptándose luego con piezas más pequeñas en The Sonny & Cher Show para otorgar libertad de movimiento. Mackie defendió la audacia de este enterizo transparente con bordados de fuego bajo la premisa de que una mujer que viste su ropa no teme hacerse notar.

Cher protagonizó un momento inolvidable durante la ceremonia del Oscar de 1986. La cantante acudió al evento con un atuendo extravagante confeccionado expresamente para desafiar a la industria del cine. La imagen del traje trascendió de inmediato en la prensa internacional de espectáculos.

Luego de que los votantes excluyeron a la actriz por su papel en la película Mask, Mackie ideó para ella un tocado de plumas negras y un conjunto de dos piezas bordadas con el abdomen descubierto. Al subir al estrado del Oscar, la artista ironizó frente al público asegurando que había recibido el manual de la Academia sobre cómo vestir como una actriz seria.

Reconocimientos de la academia y colaboraciones destacadas

El diseñador sumó otro premio Emmy en 1999 gracias a la producción Cher: Live in Concert from Las Vegas. Cuatro años después, en 2003, la dupla creativa repitió el triunfo con la estatueta por el vestuario de la gira Cher: The Farewell Tour. Estos galardones confirmaron la solidez de su propuesta sobre los escenarios musicales.

En más de cincuenta años de actividad ininterrumpida, Mackie conquistó 9 premios Emmy tras recibir 30 nominaciones por parte de la Television Academy. Asimismo, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas postuló al creador en 3 ocasiones al premio Oscar por sus contribuciones a la industria fílmica.

Las treinta candidaturas obtenidas por el diseñador ratificaron su influencia permanente en la televisión estadounidense. Los miembros de la industria reconocieron sus estándares de confección en múltiples categorías de entretenimiento. Su récord de postulaciones consolidó su estatus profesional dentro de las cadenas televisivas norteamericanas.

El modisto vistió a Lucille Ball para programas especiales de fin de año transmitidos en Estados Unidos durante diversas etapas de su carrera. La humorista Joan Rivers solicitó igualmente prendas exclusivas para sus presentaciones grabadas en teatros de Los Ángeles y Nueva York.

La cantante Bette Midler encargó diversos modelos para sus espectáculos musicales en recintos de conciertos hacia las décadas finales del siglo veinte. Aquellos diseños mantuvieron la combinación de movimiento y brillo solicitada por la intérprete en sus funciones en vivo. Las piezas cerraron una etapa de colaboraciones con las principales figuras del espectáculo norteamericano.

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Luís Henrique Costa é jornalista formado pela FMU, editor-chefe e fundador do Mix Vale, portal de notícias em atividade desde 2013. Responde pela direção editorial do veículo, que cobre Brasil e mundo em economia, benefícios sociais, esportes, tecnologia, ciência e entretenimento. Atua na área há mais de 15 anos e lidera uma equipe de cerca de 15 colaboradores.

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