El cometa interestelar 3I/ATLAS revela una cola fragmentada tras el perihelio e intriga a los astrónomos con sus emisiones de gasesPor Carolina Costa
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El cometa interestelar 3I/ATLAS reapareció en el cielo matutino el 8 de noviembre de 2025, después de un período de ocultación por el resplandor solar, y exhibió una cola compleja con múltiples direcciones. Los astrónomos austriacos como Michael Jaeger capturaron imágenes del objeto entre 7 y 10 grados sobre el horizonte, revelando chorros delgados y una apariencia alterada. El cambio se produjo cerca del perihelio, el 30 de octubre, cuando el cometa alcanzó 1,4 unidades astronómicas del Sol.
Esta transformación generó especulaciones sobre la fragmentación del núcleo, impulsada por el calor solar que acelera la sublimación del hielo. 3I/ATLAS, detectado en julio en Chile por el telescopio ATLAS, viaja a 61 km/s en una trayectoria hiperbólica, confirmando su origen fuera del Sistema Solar. Representa el tercer visitante interestelar conocido, después de ʻOumuamua y Borisov.
Las observaciones del telescopio espacial James Webb indican una composición rica en dióxido de carbono, ocho veces superior a la del agua, lo que diferencia al cometa de los objetos locales. La repentina liberación de gas y polvo explica el aumento observado en el brillo.
3I/ATLAS mostró una estructura de cola compleja temprano esta mañana (8 de noviembre de 2025 a las 4.10 UT)
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- Velocidad media: 221 mil km/h, sin influencia gravitacional solar prolongada.
- Distancia mínima a la Tierra: 270 millones de kilómetros, en diciembre de 2025.
- Edad estimada: Más de 7 mil millones de años, expuesta a la radiación interestelar.
Observaciones iniciales del cometa
Los astrofotógrafos europeos registraron 3I/ATLAS el 8 de noviembre de 2025, en condiciones de crepúsculo e interferencia lunar. Las imágenes mostraron cuatro colas distintas, incluido un delgado chorro solar. Jaeger informó sobre la compleja estructura a través de plataformas astronómicas.
Esta detección tuvo lugar en Martinsberg, Austria, con equipos elevados para superar la baja altitud del objeto. Los datos preliminares sugieren emisiones de polvo en diferentes direcciones, diferentes de las colas lineales comunes.
Hipótesis de fragmentación
Los expertos estiman que el calor cercano al Sol provocó la ruptura parcial del núcleo de 3I/ATLAS. Los modelos informáticos predijeron estabilidad hasta el perihelio, pero el aumento de la actividad indica una liberación de 4,4 millones de libras de material por segundo.
La fragmentación ampliaría la superficie, acelerando la pérdida de masa en un 13% o más. Las observaciones de Avi Loeb de Harvard destacan la aceleración no gravitacional, compatible con la expulsión de gases volátiles como el CO2.
Sondas como la Europa Clipper detectaron partículas de cola de iones entre el 30 de octubre y el 6 de noviembre de 2025. Interacciones con el viento solaralteran la polarización del polvo, un rasgo inusual pero observado en cometas activos.
Composición química revelada
El telescopio James Webb analizó 3I/ATLAS en agosto de 2025, confirmando el predominio de dióxido de carbono en el coma. Esta alta proporción sugiere formación en un disco protoplanetario frío, lejos del centro galáctico.
La escasa presencia de agua, alrededor del 4% de la masa gaseosa, contrasta con los típicos cometas solares. La espectroscopia ultravioleta midió las proporciones de azufre y oxígeno, lo que reveló una exposición prolongada a la radiación cósmica durante miles de millones de años.
El núcleo, cuyo diámetro se estima entre 300 metros y 5,6 km, conserva compuestos orgánicos raros. La actividad en superficie cubre más del 8% del área, impulsando aviones observados en octubre.
Cambios en la cola post-perihelio
Las imágenes del 5 de noviembre de 2025 del Observatorio R. Naves en España mostraron una ausencia inicial de una cola clásica, a pesar de la pérdida de masa. Posteriormente, el 9 de noviembre, Frank Niebling y Michael Buechner capturaron múltiples estructuras, con chorros de 1 millón de kilómetros.
La transición de anticola solar a cola distante se produjo en septiembre, según el Telescopio Óptico Nórdico. Esto se debe a que las partículas de polvo reaccionan a la presión de la radiación y los granos más grandes crean ilusiones geométricas.
El brillo se quintuplicó después del perihelio, con un tono verde de carbono diatómico. La polarización negativa extrema indica polvo fino, sin evidencia de estallidos explosivos hasta noviembre.
Trayectoria y seguimiento continuo
3I/ATLAS sigue su órbita prevista, pasando por Venus a 97 millones de kilómetros en noviembre de 2025. La misión JUICE de la ESA observó emisiones remotas, mientras que Mars Reconnaissance Orbiter proporcionó imágenes de alta resolución en octubre.
La Red Internacional de Alerta de Asteroides coordinó ejercicios de astrometría hasta el 7 de noviembre. Los telescopios terrestres monitorean la polarización de la cola de iones y detectan coberturas magnéticas.
La velocidad de 210 mil km/h garantiza la salida del Sistema Solar en diciembre, sin riesgo de colisión. Las observaciones posteriores al perihelio confirman la estabilidad a pesar de la elevada actividad.







