La FIA emite alerta por calor para el GP de Austria: qué cambia para los equipos y pilotos de F1
La Federación Internacional del Automóvil (FIA) anunció este jueves (25) la activación de una alerta por calor para el Gran Premio de Austria de Fórmula 1, previsto para este fin de semana. La medida se tomó porque los pronósticos indican que las temperaturas durante el evento podrían superar los 31ºC.
Según los datos meteorológicos difundidos por el sitio web oficial de la Fórmula Uno Management (FOM), la temperatura máxima esperada es de 32ºC para el viernes y de 33ºC para el sábado. La tendencia es que el fuerte calor persista también el domingo, algo atípico en el Gran Premio de Austria, disputado históricamente en un circuito de montaña con condiciones más suaves.
Un comunicado del director de carrera, Rui Marques, oficializó la situación, declarando un “riesgo de calor” debido a la previsión del Servicio Meteorológico Oficial de que el índice de calor superará los 31,0 °C durante la competición. Esta decisión está en consonancia con el Artículo B1.5.10 del Reglamento FIA F1.
A la luz de esta decisión, los equipos deberán cumplir los nuevos requisitos de la FIA, con el objetivo de reducir el malestar térmico de los pilotos en las cabinas. La medida más importante exige la instalación de un sistema de refrigeración específico para los conductores en cada coche, excluyendo los artículos de uso personal.
Las directrices establecen que todo el aparato de refrigeración debe implementarse antes del inicio de las carreras, abarcando tanto las carreras principales del domingo como las carreras en formato sprint, si se producen, algo que no está previsto para este Gran Premio de Austria.
Además de las instalaciones en el vehículo, los pasajeros también tienen la opción de llevar un chaleco refrigerante individual. Sin embargo, este elemento no encuentra consenso entre los participantes, lo que llevó a la FIA a mantener su uso como opcional.
Si un piloto decide no llevar el chaleco, el equipo respectivo está obligado a añadir 0,5 kg de lastre al coche. Esta compensación de peso tiene como objetivo garantizar la paridad competitiva entre todos los vehículos.
En entrevista dada este jueves, el conductor mexicano Sergio Pérez, en representación de Cadillac, afirmó que no tiene intención de utilizar el chaleco refrigerante. Su decisión se basa en la preocupación por la posible pérdida de rendimiento por el peso extra y su familiaridad con las altas temperaturas, aprovechando para hacer una broma sobre sus compañeros europeos de la categoría.
“No quiero usarlo, como sabes, hay una penalización en términos de peso. Soy mexicano, así que para mí el calor no es tan intenso. Me divierte la preocupación de los europeos con este nivel de temperatura, porque para mí es algo bastante habitual”, declaró el piloto.
El concepto de advertencia de calor se implementó en la Fórmula 1 el año pasado y debutó en el Gran Premio de Singapur. Aunque inicialmente la FIA tenía intención de hacer completamente obligatorio el equipo de refrigeración para la actual temporada, la organización lo reconsideró y optó por mantener el uso del chaleco como elección de los pilotos.
La iniciativa de implementar el sistema de refrigeración de los pilotos tuvo su origen en los problemas de salud que enfrentaron los competidores tras el Gran Premio de Qatar 2023. En aquella ocasión, el piloto estadounidense Logan Sargeant, entonces en el equipo Williams, tuvo que abandonar la carrera en Lusail debido a síntomas de deshidratación severa y gripe.
Sargeant no fue el único afectado por el intenso calor en Qatar. Esteban Ocon, actualmente compitiendo para Haas, informó haber vomitado dentro de su casco. Lando Norris y Lance Stroll también describieron sufrir visión borrosa y episodios de pérdida del conocimiento. El piloto canadiense de Aston Martin demostró grandes dificultades para abandonar su vehículo al final de la carrera, y varios otros competidores casi se desmayaron en el centro médico.
















