El cometa 3I/Atlas confirma su estatus interestelar al alcanzar una velocidad récord de 57 km/s en su recorridoPor Luís Henrique Costa
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El cometa 3I/Atlas, el tercer objeto interestelar confirmado de la historia, alcanzó una velocidad de 57 km/s y sigue una trayectoria hiperbólica que lo llevará permanentemente fuera del Sistema Solar. El fenómeno fue registrado por observatorios internacionales tras el perihelio ocurrido el 30 de octubre de 2025, cuando el cuerpo celeste pasó a 210 millones de kilómetros del Sol, entre las órbitas de la Tierra y Marte.
La velocidad registrada supera en más del doble la marca del primer objeto interestelar, Oumuamua, que alcanzó unos 26 km/s en 2017. La combinación de alta velocidad y trayectoria abierta garantiza que el cometa no será capturado por la gravedad solar.
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- La designación 3I confirma su origen fuera del Sistema Solar
- La velocidad actual permite escapar en cualquier punto de la órbita
- Los datos son recopilados por los telescopios Hubble y James Webb
La trayectoria hiperbólica garantiza un escape permanente
El análisis orbital muestra que la energía cinética del cometa excede la fuerza gravitacional del Sol a lo largo de toda su trayectoria. El cuerpo celeste utiliza la gravedad solar sólo como efecto resortera para acelerar aún más.
Los modelos informáticos indican que 3I/Atlas abandonará definitivamente la influencia solar en las próximas semanas. La curvatura provocada por el Sol cambia la dirección, pero no reduce la velocidad lo suficiente como para formar una órbita cerrada.

La composición química revela un origen lejano
El espectro de luz reflejada por el cometa indica la presencia de hidroxilo (OH), un marcador indirecto de agua, además de otros compuestos volátiles. Los datos sugieren formación en un sistema estelar mucho más antiguo que el Solar.
La hipótesis más aceptada apunta a la eyección del cometa original debido a la interacción gravitacional con un planeta gigante o al paso cercano de otra estrella. La composición puede contener material de hasta 7 mil millones de años.
Los chorros de gas provocan una aceleración adicional
Las observaciones registran emisiones de chorros gaseosos dirigidos hacia el Sol, diferente al patrón común en los cometas del Sistema Solar. La sublimación del hielo de dióxido de carbono genera fuerza suficiente para alterar ligeramente el movimiento.
Este efecto de aceleración no gravitacional se incluyó en los cálculos orbitales más recientes. La diferencia entre los modelos puramente gravitacionales y los datos reales confirma la acción de los chorros.
El monitoreo global refina los datos orbitales
Las redes internacionales de telescopios actualizan diariamente los parámetros de la trayectoria 3I/Atlas. La monitorización continua permite una mayor precisión en las predicciones de la salida del Sistema Solar.
El objeto no representa ningún riesgo para la Tierra debido a la didistancia mínima de cruce. La ventana actual representa una oportunidad única para estudiar material de otra región de la Vía Láctea.
Las observaciones amplían el conocimiento interestelar
3I/Atlas sigue un camino que lo llevará al espacio profundo en dirección opuesta al movimiento del Sol en la galaxia. Los datos recopilados contribuyen a comprender la dinámica de los objetos expulsados de otros sistemas.
El registro refuerza la rareza de los visitantes interestelares detectados hasta la fecha. Desde 2017 solo se han confirmado tres cuerpos con trayectoria hiperbólica.















