Los científicos revierten la resistencia de las superbacterias a la vancomicina en un descubrimiento innovador
Un equipo de científicos ha revelado un enfoque innovador para revitalizar la vancomicina, un potente antibiótico que había perdido su eficacia contra ciertas bacterias peligrosas, que han desarrollado una fuerte resistencia al fármaco. El descubrimiento, publicado el 22 de julio de 2026, ofrece nuevas perspectivas en la lucha contra las infecciones hospitalarias.
A diferencia de la búsqueda de nuevos antibióticos, el estudio se centró en reactivar el fármaco existente. Los investigadores combinaron vancomicina con una pequeña molécula, llamada pghi-4, con la función de inhibir una enzima bacteriana directamente asociada al mecanismo de resistencia.
Esta sinergia entre los compuestos logró restaurar la capacidad del antibiótico para aniquilar la bacteria E. faecium, que se había vuelto resistente a los medicamentos. La investigación genera esperanzas de que se puedan aplicar adyuvantes químicos similares para rescatar otros antibióticos actualmente ineficaces.
Los investigadores revitalizan el funcionamiento de un antibiótico previamente ineficaz
En un hito importante para la medicina, los expertos lograron dar nueva vida a un antibiótico que se había quedado obsoleto, utilizando una molécula para desarmar uno de los mecanismos de defensa cruciales desarrollados por bacterias resistentes.
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La creciente resistencia a los antibióticos representa uno de los desafíos más graves para la salud mundial. La evolución bacteriana conduce a la ineficacia de medicamentos que antes eran fiables, complica el tratamiento de infecciones habituales y aumenta los peligros de las cirugías, las terapias contra el cáncer y otros procedimientos médicos.
Los científicos de todo el mundo están buscando estrategias para combatir la rápida adaptación de estos microorganismos. Una táctica prometedora, en lugar de desarrollar antibióticos completamente nuevos, es restaurar la funcionalidad de los medicamentos ya disponibles. En esta línea actúan los adyuvantes de los antibióticos, moléculas que, por sí solas, no eliminan las bacterias, sino que restablecen la potencia de los antibióticos.
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Cómo la creación de nuevas moléculas acelera el descubrimiento de medicamentos esenciales
El profesor John Moses, junto con su equipo del Cold Spring Harbor Laboratory (CSHL), ha dedicado años a desarrollar reacciones químicas con el objetivo de optimizar y acelerar el proceso de identificación de nuevos medicamentos.
Esta metodología implica el “clic orientado a la diversidad” (DOC), una técnica pionera del laboratorio de Moses, que permitió construir una vasta biblioteca con más de 150 compuestos diferentes. Las moléculas de esta colección ya han sido fundamentales en estudios sobre resistencia a antibióticos y tratamientos oncológicos.
En una asociación reciente con Scripps Research, la biblioteca de compuestos facilitó la restauración de la eficacia de la vancomicina. Este poderoso antibiótico se usa a menudo contra infecciones graves, incluidas las causadas por MRSA y Clostridium difficile (C. diff). Ambos son patógenos capaces de desarrollar resistencias y transformarse en “superbacterias”, evadiendo la acción de fármacos como la vancomicina y propagándose rápidamente en entornos hospitalarios, residencias de ancianos y la comunidad en general.
Recuperación de la vancomicina en la lucha contra las bacterias resistentes.
En el estudio más reciente, investigadores del laboratorio de Moses en CSHL, en colaboración con el equipo del profesor Howard Hang de Scripps, buscaron una manera de restaurar la eficacia de la vancomicina.
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El foco de la investigación fue la enzima bacteriana conocida como antígeno A secretado (SagA). Consiguieron bloquear esta enzima utilizando una diminuta molécula, pghi-4, cuyo descubrimiento original se remonta a 2020, también en el laboratorio de Moses.
Al tratar la bacteria E. faecium resistente a los medicamentos con la combinación de vancomicina y pghi-4, el antibiótico demostró una vez más su capacidad para eliminar el microorganismo.
Según el profesor Moses, uno de los puntos más notables del descubrimiento reside en el hecho de que la investigación no se inició con el objetivo explícito de encontrar un nuevo antibiótico.
“Este importante descubrimiento es el resultado de una investigación química básica”, explica el profesor. “El avance en la reacción permitió identificar el primer inhibidor de una enzima vital en la resistencia a los antibióticos. Es un método que siempre estamos mejorando, con el objetivo de mantener actualizada nuestra biblioteca de moléculas y ampliar su acceso para que otros investigadores puedan utilizarlas en sus estudios”.
Una estrategia amplia y eficaz para combatir las superbacterias
Al hacer que la biblioteca molecular sea accesible a otros investigadores, el equipo de científicos espera que métodos similares puedan, en el futuro, dar como resultado tratamientos para otras infecciones resistentes a los medicamentos, incluidas cepas de tuberculosis que han desarrollado resistencia.
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“Esta investigación encarna una filosofía de la química diseñada para impulsar el descubrimiento de fármacos en su esencia más pura”, reitera Moses. “A través de reacciones químicas seguras, potentes e innovadoras, podemos sintetizar nuevas moléculas de manera más eficiente, que es exactamente la metodología utilizada en este trabajo”.
A la luz de la escalada mundial de la resistencia a los antibióticos, estas revelaciones indican que pueden surgir importantes avances médicos a partir de la reingeniería química de medicamentos preexistentes. Es posible que un próximo tratamiento no comience con un nuevo antibiótico, sino con una molécula desarrollada precisamente para reactivar un fármaco ya conocido.
La investigación recibió apoyo financiero de varias instituciones, incluidos los Institutos Nacionales de Salud, el Instituto Nacional del Cáncer, el Consejo Australiano de Investigación, el Fondo de Comercialización de Biodefensa del Estado de Nueva York, la Fundación FM Kirby y la Fundación Starr.
















