El cometa interestelar 3I/ATLAS, descubierto en julio de 2025, sorprendió a los astrónomos al permanecer intacto tras pasar por el perihelio, el punto más cercano al Sol, el 30 de octubre. Las imágenes captadas por el Telescopio Óptico Nórdico el 11 de noviembre muestran que el objeto ha mantenido su estructura y continúa liberando materiales, desafiando las predicciones de fragmentación. El radiotelescopio MeerKAT en Sudáfrica detectó señales de radio el 24 de octubre, una hazaña sin precedentes para un cuerpo celeste formado fuera del Sistema Solar. El descubrimiento refuerza el interés científico en el cometa, que se espera que pase cerca de Júpiter en marzo de 2026.
Detectado por el telescopio ATLAS en Chile, 3I/ATLAS es el tercer objeto interestelar identificado, después de 1I/’Oumuamua y 2I/Borisov. Su trayectoria hiperbólica indica que no está ligado a la gravedad solar. Los estudios del telescopio espacial James Webb revelaron una composición rica en dióxido de carbono, inusual en los cometas. El objeto viaja a más de 210.000 km/h y no supone ningún riesgo para la Tierra.
- Composición: Alta concentración de CO₂, ocho veces mayor que la del agua.
- Tamaño: Núcleo estimado entre 320 metros y 5,6 kilómetros.
- Trayectoria: Pasará a 50 millones de kilómetros de Júpiter en 2026.
Composición química peculiar
Las observaciones de James Webb indican que 3I/ATLAS tiene una coma dominada por dióxido de carbono, con una proporción de 7,6 a 1 en relación al agua. Esta característica sugiere la formación en regiones frías de otro sistema estelar.
La exposición a los rayos cósmicos durante miles de millones de años puede haber alterado su superficie, creando una corteza oscura de hasta 20 metros de altura, según un estudio publicado en arXiv.
Nuevas señales de radio
El radiotelescopio MeerKAT ha detectado líneas de absorción de radicales hidroxilo en frecuencias de 1,665 GHz y 1,667 GHz.
Esta detección, realizada tras intentos fallidos en septiembre, confirma la sublimación del hielo en el cometa.
La sonda Juno de la NASA intentará captar nuevas ondas de entre 40 y 50 MHz durante su paso por Júpiter.
Resistencia sorprendente
Las imágenes del Telescopio Óptico Nórdico muestran una cola iónica en crecimiento, lo que indica una actividad intensa.
El cometa no se fragmentó en el perihelio, lo que contradice los modelos que predecían la desintegración mediante sublimación.
Avi Loeb, ex astrónomo de Harvard, sugiere un mecanismo antinatural, pero la hipótesis carece de pruebas.
La comunidad científica considera el comportamiento típico de un cometa interestelar.
Próximos pasos de la investigación
La NASA y la ESA planean observaciones detalladas en diciembre de 2025, cuando el cometa estará a 270 millones de kilómetros de la Tierra. La sonda JUICE de la ESA realizará análisis entre el 2 y el 25 de diciembre.
El Proyecto del Telescopio Virtual en Italia seguirá monitorizando la cola iónica, que ha ganado brillo y estructura.
Debate sobre el origen
Avi Loeb planteó la hipótesis de que 3I/ATLAS podría ser un artefacto tecnológico, pero científicos como David Jewitt, de UCLA, afirman que todas las observaciones apuntan a un cometa natural. La detección de señales de radio refuerza esta opinión, descartando un origen artificial.
Trayectoria y comportamiento
El cometa sigue una órbita hiperbólica, con una velocidad de 58 km/s cuando ingresa al Sistema Solar. Después del perihelio, su tono cambió a azulado, efecto de la sublimación del hielo. La próxima aproximación a la Tierra, el 19 de diciembre, permitirá nuevos estudios con los telescopios Hubble y James Webb, que buscarán signos de cambios en la estructura del cometa.
