El cometa 3I/ATLAS, el tercer objeto interestelar confirmado que visita el Sistema Solar, alcanzó su perihelio el miércoles 29 de octubre de 2025, a una distancia de 204 millones de kilómetros del Sol. El evento ocurrió a las 08:47, hora de Brasilia, posicionando el cometa a 1,36 unidades astronómicas de la estrella central. Astrónomos de agencias como la NASA y la ESA monitorearon el paso para analizar la actividad del núcleo bajo la influencia solar.
La distancia segura evitó la fragmentación total, permitiendo que el calor solar causara la sublimación del hielo y la formación de una coma y una cola observables. Esta configuración ofrece datos sobre el origen del cometa en una estrella distante de la Vía Láctea. El seguimiento inicial confirma la estabilidad de la estructura, con chorros de gas y polvo detectados por telescopios espaciales.
Descubierto en julio de 2025 por el sistema ATLAS en Chile, 3I/ATLAS viaja a más de 210 mil km/h en órbita hiperbólica. Su composición, rica en dióxido de carbono –ocho veces superior a la del agua– difiere de la de los cometas locales y sugiere condiciones de formación en sistemas remotos. Las observaciones del telescopio James Webb revelaron esta anomalía química semanas antes del perihelio.
- Distancia del perihelio: 204 millones de kilómetros (1,36 AU).
- Velocidad media: 210 mil km/h.
- Diámetro estimado del núcleo: Hasta 5,6 km.
Detalles del descubrimiento inicial
Astrónomos aficionados procesaron imágenes del coronógrafo CCOR-1 del satélite GOES-19 para identificar el cometa detrás del Sol. La detección temprana el 1 de julio permitió seguir el seguimiento antes de la conjunción solar del 21 de octubre. Esta visibilidad inicial reveló una coma de polvo rojizo, similar a la del cometa 2I/Borisov.
El objeto ha exhibido actividad cometaria desde mayo de 2025, cuando estaba a 6,4 AU del Sol, según datos del satélite TESS de la NASA. Telescopios como Gemini South capturaron imágenes en agosto que mostraban una cola de 0,5 minutos de arco. Estas observaciones iniciales confirman que 3I/ATLAS no representa ninguna amenaza para la Tierra, manteniendo una distancia mínima de 269 millones de kilómetros en diciembre.
Composición química revelada
Los análisis espectroscópicos indican un predominio de dióxido de carbono en el coma, con una concentración sin precedentes entre los cometas conocidos. Esta proporción, seis veces superior a la variación esperada, apunta a su origen en un antiguo disco grueso galáctico. El Telescopio Espacial Hubble detectó un color rojizo en el polvo, que evolucionó a lo largo de julio.
Estudios realizados en julio por el Instituto de Astrofísica de Canarias confirmaron actividad difusa con un alargamiento de la cola de 3 segundos de arco. Sin explosiones registradas hasta agosto, el brillo se mantuvo estable en una magnitud de 11-12. Estos elementos químicos proporcionan pistas sobre los procesos de formación planetaria en sistemas distantes.
La mayor velocidad de escape solar refuerza el caminoOría interestelar, con una excentricidad de 6, mayor que la de Borisov 3,4. Las observaciones realizadas por el Telescopio Óptico Nórdico en julio validaron una aparición activa, sin características de asteroide.
Actividad durante el perihelio
El calor solar intensificó la sublimación, aumentando el brillo del cometa a magnitud 9, según estudios preliminares. Instrumentos como SOHO y STEREO-A registraron un rápido aumento, superando las tasas de los cometas de la Nube de Oort a distancias similares. Esta aceleración luminosa permanece sin explicación completa.
La geometría de la conjunción solar ocultó el evento a la Tierra, pero las sondas espaciales capturaron datos en tiempo real. Emergió un anticola inusual y un chorro de gas, lo que indica una respuesta vigorosa al calentamiento. Plataformas como la base de datos de cuerpos pequeños del JPL han predicho una actividad máxima sin cambios orbitales significativos.
Próximos pasajes planetarios
Después del perihelio, 3I/ATLAS se aleja del Sol, pasando a 97 millones de kilómetros de Venus el 3 de noviembre de 2025. Esta proximidad permite las observaciones de la misión JUICE de la ESA, rumbo a Júpiter, entre el 2 y el 25 de noviembre. La campaña global IAWN comienza el 27 de noviembre para perfeccionar las mediciones orbitales.
El 19 de diciembre, el cometa alcanza su punto más cercano a la Tierra, a 269 millones de kilómetros, en la constelación de Virgo. Su posición avanza 3 grados diariamente, lo que la hace visible al amanecer con telescopios de 300 mm de apertura. En marzo de 2026, Júpiter incide sobre él a 54 millones de kilómetros, alterando ligeramente la trayectoria de salida.
- Observabilidad inicial: 3 dy noviembre, hemisferio norte.
- Magnitud esperada: 11-12 en noviembre, cayendo a 13-14 en diciembre.
- Influencia júpiteriana: 16 de marzo de 2026.
Monitoreo global en curso
La Red Internacional de Alerta de Asteroides coordina las observaciones para mapear las variaciones causadas por los chorros de gas post-perihelio. Los telescopios de Namibia registran las plataformas de hielo, mientras que el Observatorio Nacional de Brasil niega los rumores de riesgos. Estos esfuerzos recopilan datos sobre masa y sublimación, sin desviaciones que indiquen colisión.
La campaña de la IAU, que comenzó el 21 de octubre, se centra en la astrometría precisa para estimar los cambios no gravitacionales. Observatorios como Canadá-Francia-Hawái confirman un coma marginal desde julio. Esta cooperación internacional garantiza una cobertura continua hasta la salida del Sistema Solar.
