El cometa interestelar 3I/ATLAS, identificado en julio de 2025, ha mostrado un tono azulado en observaciones recientes, marcando su tercer cambio de color desde su descubrimiento. El fenómeno se produjo tras el perihelio, el punto de mayor aproximación al Sol, el 29 de octubre, a 130 millones de kilómetros. El cambio, detectado por investigadores a partir de datos de naves espaciales, sugiere la liberación de gases como el monóxido de carbono o el amoníaco. El cometa, que viaja a 130.000 km/h, es uno de los objetos interestelares más antiguos jamás observados.
El cambio de color sorprendió a los científicos, quienes notaron un intenso brillo después de que el cometa reapareciera detrás del Sol. La tonalidad azul contrasta con el rojo inicial, visto en julio, y el verde temporal, en septiembre. La composición de 3I/ATLAS, con una elevada presencia de dióxido de carbono y agua, puede explicar las variaciones.
- Origen: Expulsado de un sistema estelar hace 7 mil millones de años.
- Trayectoria: pasó cerca de Marte en octubre y se acercará a la Tierra en diciembre.
- Observación: Visible con telescopios en el hemisferio norte hasta fin de año.
La visibilidad del cometa aumentará en las próximas semanas, pero requiere equipos como telescopios o binoculares de largo alcance.
Nuevo tono desafía el análisis
El color azulado, observado por los investigadores en los datos de las naves espaciales, indica la liberación de gases volátiles del núcleo helado del cometa. El cambio, aún no confirmado por revisiones científicas, es inusual y requiere más estudios.
El intenso brillo registrado antes del perihelio no se explica únicamente por la proximidad solar. La composición química del cometa, rica en elementos como el monóxido de carbono, puede estar relacionada con el fenómeno.
Historial de cambios visuales
En julio, 3I/ATLAS mostró un tono rojo debido al polvo en su superficie. En septiembre, un tono verde sugirió la presencia de dicarbono o cianuro. El nuevo color azul, visto en octubre, es el tercer cambio registrado.
Los científicos monitorean estos cambios con imágenes del Telescopio Espacial Hubble y otros equipos. La inestabilidad de los colores puede estar relacionada con la interacción del cometa con el calor solar.
Será posible realizar análisis detallados con futuras observaciones, especialmente en diciembre, cuando el cometa estará más cerca de la Tierra.
Trayectoria y observaciones futuras
3I/ATLAS alcanzará su punto más cercano a la Tierra el 19 de diciembre, a 168 millones de kilómetros. Dos naves espaciales de la ESA podrían cruzar su cola antes de que abandone el sistema solar.
La visibilidad para los astrónomos aficionados aumentará en el hemisferio norte, pero el cometa no podrá verse a simple vista. Telescopios de tamaño medianoson necesarios observarlo.
Los investigadores planean utilizar datos de observatorios terrestres y espaciales para estudiar la composición química del cometa.
Características únicas del visitante
El cometa tiene características anómalas, como altas emisiones de dióxido de carbono y agua, así como una cola invertida. Su corteza helada, alterada por miles de millones de años de radiación cósmica, dificulta rastrear su origen estelar.
Algunos especulan que 3I/ATLAS podría ser una tecnología extraterrestre, pero la hipótesis carece de pruebas. La mayoría de los científicos dicen que se comporta como un cometa típico.
Origen e impacto científico
3I/ATLAS, probablemente originado en las afueras de la Vía Láctea, es uno de los pocos objetos interestelares conocidos. Su paso ofrece una oportunidad única para estudiar materiales de otros sistemas estelares.
La comunidad científica espera más datos para confirmar los cambios de color y comprender su composición. Las observaciones hasta finales de 2025 serán cruciales para desentrañar los misterios de este visitante cósmico.
